Viento de américa
Poeta adicto al portal
A los novios
no les basta
con el hablar mudo de sus labios y manos.
Se despiden entre sí y de la noche.
Abandonan las caricias clandestinas,
pero sus manos y labios están llenos de hormigas.
Y se telefonean
para seguirse acariciando.
Lo que no se dijeron con besos,
ahora se lo dirán con palabras
que besan mejor que sus propias bocas.
Se acuestan, mas no duermen,
una palabra olvidada alimenta su insomnio.
Al día siguiente,
las palabras sobran
y vuelven a quedarse mudos
en manos de sus caricias.
17 de julio de 1998.
no les basta
con el hablar mudo de sus labios y manos.
Se despiden entre sí y de la noche.
Abandonan las caricias clandestinas,
pero sus manos y labios están llenos de hormigas.
Y se telefonean
para seguirse acariciando.
Lo que no se dijeron con besos,
ahora se lo dirán con palabras
que besan mejor que sus propias bocas.
Se acuestan, mas no duermen,
una palabra olvidada alimenta su insomnio.
Al día siguiente,
las palabras sobran
y vuelven a quedarse mudos
en manos de sus caricias.
17 de julio de 1998.