orlando medina
Poeta recién llegado
Estela de mujer
Tú el ánfora donde los dioses esconden su belleza
Tú un destello de mundos inalcanzables
El paraíso donde los colores se derraman
La miel que sacia los placeres de mís faunas
Eres la mujer que habitó primero en los sueños
Tú mí recuerdo más perfecto
La gota que hace hervir mís astros
La de labios mojados en fuego
Tú la que camina sin destino
Sin desesperación
sin heridas
Como una noche ebria de misterios
Como una luna imposible de soñar
Tú una palabra que invoca suspiros de media noche
Tú
cuerpo hecho de sueños salvajes
En tus ojos todo es eterno
En tí los universos exhalan su poder
Tú la danza que sostiene la raudalidad del tiempo
Tu la misericordia que perdona lo fugaz de la vida
El placer que desvanece los otoños de la piel
Tú
el eco de todas las pasiones
La estela de otras naturalezas
Tú
la sonrisa de mís días