Javier del Silencio
Poeta asiduo al portal
[MUSICA]http://www.poetalatino.com/midis/3036.mid[/MUSICA]
. ahora sueles llamarme simplemente
. estigma;
cuando mi navío sin patria ni estandartes
en plenitud de tu existencia embestía océanos,
. donde vehemente devoto en síncopa de sueños,
me declaré insurgente a la oscuridad de alta mar
al descubrirte firmamento siguiendo tu estrella,
. ¡tú!, amanecer al norte como único criterio,
no importaban tormentas, arriaría el velamen,
. ¡tú!, la playa de arribo, la dirección exacta,
como naúfrago en círculos sin girocompás
o navegante avezado sin paradas intermedias.
. ciertamente como balada en mis sentidos
investí auténtico y sin más, colono en tu desierto,
. tan sólo quise itinerante, ¡tan sólo! .,
ser breva y oásis donde humedecer tus labios
y el imperio de tu alma, en intensa, dando brincos,
como juglar en melodías extendido en horizontes
y bufón de tu semblante hacedor de tus sonrisas,
. ahora resulto el pesado madero a tu espalda,
la cruz que en designio a tu tiempo le quita brillo,
más no soy, que éste que ves, en cada nota y sonido,
quizás no supe ponerle velas a tu noche, un buen vino,
tal vez en este ocaso aprenda entre lo mejor y lo distinto,
me pregunto por mi nombre ....,
¿en qué bitácora de tu memoria quedará entallado?
¿se encriptará como recuerdo de algún que otro latido?
... ¡sabes! .... me sonaba importante al escucharte,
... diciéndolo en mi oído .
cuando mi navío sin patria ni estandartes
en plenitud de tu existencia embestía océanos,
. donde vehemente devoto en síncopa de sueños,
me declaré insurgente a la oscuridad de alta mar
al descubrirte firmamento siguiendo tu estrella,
. ¡tú!, amanecer al norte como único criterio,
no importaban tormentas, arriaría el velamen,
. ¡tú!, la playa de arribo, la dirección exacta,
como naúfrago en círculos sin girocompás
o navegante avezado sin paradas intermedias.
. ciertamente como balada en mis sentidos
investí auténtico y sin más, colono en tu desierto,
. tan sólo quise itinerante, ¡tan sólo! .,
ser breva y oásis donde humedecer tus labios
y el imperio de tu alma, en intensa, dando brincos,
como juglar en melodías extendido en horizontes
y bufón de tu semblante hacedor de tus sonrisas,
. ahora resulto el pesado madero a tu espalda,
la cruz que en designio a tu tiempo le quita brillo,
más no soy, que éste que ves, en cada nota y sonido,
quizás no supe ponerle velas a tu noche, un buen vino,
tal vez en este ocaso aprenda entre lo mejor y lo distinto,
me pregunto por mi nombre ....,
¿en qué bitácora de tu memoria quedará entallado?
¿se encriptará como recuerdo de algún que otro latido?
... ¡sabes! .... me sonaba importante al escucharte,
... diciéndolo en mi oído .