Acompasa la lluvia,
colorismos de una voz compartida;
donde han acelerado ferrocarriles utópicos...
buscábamos,
en los buenos proverbios,
las islas del pecho;
las cumbres de ojos,
por aquellos horizontes,
que tiñen antojos…
sus fórmulas de sugerencias,
criaturas de ondas…
donde desembocan los ríos de la mano.
… capitana, que prolongas los puentes…
el latir de tejados;
por las posdatas,
de un lazo de serpientes,
hacia el infinito…
goteras de un aullido punzante,
y todos los bosques,
que se expanden en otra bocanada…
También pasaste,
taberna del trébol,
por esos dedos inextinguibles…
por nuestras jugadas,
de puñados de moscas;
con las compañías,
del escultor-gorila y las aves lúdicas…
por los ecos de palmera y caracola,
y ese rock al sabor de la fresa salvaje…
por cada espacio del arco iris, club…
aquellas nubes,
orientadas por brotes de membrillo,
cuando escarbaba estimulantes la noche.
colorismos de una voz compartida;
donde han acelerado ferrocarriles utópicos...
buscábamos,
en los buenos proverbios,
las islas del pecho;
las cumbres de ojos,
por aquellos horizontes,
que tiñen antojos…
sus fórmulas de sugerencias,
criaturas de ondas…
donde desembocan los ríos de la mano.
… capitana, que prolongas los puentes…
el latir de tejados;
por las posdatas,
de un lazo de serpientes,
hacia el infinito…
goteras de un aullido punzante,
y todos los bosques,
que se expanden en otra bocanada…
También pasaste,
taberna del trébol,
por esos dedos inextinguibles…
por nuestras jugadas,
de puñados de moscas;
con las compañías,
del escultor-gorila y las aves lúdicas…
por los ecos de palmera y caracola,
y ese rock al sabor de la fresa salvaje…
por cada espacio del arco iris, club…
aquellas nubes,
orientadas por brotes de membrillo,
cuando escarbaba estimulantes la noche.