Leonardo Velazcoaran
Poeta asiduo al portal
He pensado en los lunares de tu espalda.
Por minutos tan grandes solo he jugado en el mismo lugar.
(ahora invento nuevas formas de recordarte).
Esto de extrañar tiene diversos recovecos,
unas veces visualizas con sutil encanto cada pedacito de memoria.
Le añades un beso.
Le quitas las ganas de otro, y eliminas las palabras y los hubieras.
A veces dejas sola la ansiedad.
Te dejas llevar por las miradas y abstraes entonces uno de los sentidos.
Vagamente aparecen imágenes que estaban ahí
como guardianes escondidos.
Precisamente se está dibujando en mi mano tu mano.
Esa mano, tus dedos.
Fue suficiente.
Ahora no lo es.
Quisiera tenerla aquí y deslizar en ella
mi piel fría y besar todos tus dedos
mientras presionas mi labio con tu pulgar.
De repente tu olor.
Ese olor está solo.
Y timbra como una corazonada.
Cierro los ojos y lo sigo.
Me sentí tan desprendido de mí mismo cuando te aspiraba.
Quería ser tu cuello, tu sexo, quería buscar la forma de estar cerca de tí.
Aunque sea un poco.
Y sentirme dentro.
Disculpa si me toco
Solo trato de recordar tus dedos apretando mi sexo
y a tu lengua explorando mi pecho
Todas las imágenes empiezan en humo oscuro que se multiplican por la noche.
Eres el centro
Dominas.
Yo te siento siempre, aún antes de tocarte.
Me detengo a tratar de pensar en otra cosa.
Justo iba a cerrar los ojos.
Ahora tu voz.
Busqué tu boca.
Sonrío.
¿Qué me decías?...
olvidé las palabras exactas.
Por minutos tan grandes solo he jugado en el mismo lugar.
(ahora invento nuevas formas de recordarte).
Esto de extrañar tiene diversos recovecos,
unas veces visualizas con sutil encanto cada pedacito de memoria.
Le añades un beso.
Le quitas las ganas de otro, y eliminas las palabras y los hubieras.
A veces dejas sola la ansiedad.
Te dejas llevar por las miradas y abstraes entonces uno de los sentidos.
Vagamente aparecen imágenes que estaban ahí
como guardianes escondidos.
Precisamente se está dibujando en mi mano tu mano.
Esa mano, tus dedos.
Fue suficiente.
Ahora no lo es.
Quisiera tenerla aquí y deslizar en ella
mi piel fría y besar todos tus dedos
mientras presionas mi labio con tu pulgar.
De repente tu olor.
Ese olor está solo.
Y timbra como una corazonada.
Cierro los ojos y lo sigo.
Me sentí tan desprendido de mí mismo cuando te aspiraba.
Quería ser tu cuello, tu sexo, quería buscar la forma de estar cerca de tí.
Aunque sea un poco.
Y sentirme dentro.
Disculpa si me toco
Solo trato de recordar tus dedos apretando mi sexo
y a tu lengua explorando mi pecho
Todas las imágenes empiezan en humo oscuro que se multiplican por la noche.
Eres el centro
Dominas.
Yo te siento siempre, aún antes de tocarte.
Me detengo a tratar de pensar en otra cosa.
Justo iba a cerrar los ojos.
Ahora tu voz.
Busqué tu boca.
Sonrío.
¿Qué me decías?...
olvidé las palabras exactas.