Emanuel Cervantes
Poeta fiel al portal
Fui creado entre lamentos de mil voces que agonizan,
entre la tierra oscura donde nace la luna llena,
donde los aullidos son llamados que entre el viento se deslizan
y te llevan hasta el borde de un cantar que te envenena…
Y alimentaron mi alma con los restos de un poema,
con invocaciones antiguas llenas de odio e ironía,
con chispazos de crueldad, oscuridad y sangre fría
que al final solo cargaron en mi mente más locura…
Y llené mi corazón con madrugadas de amargura,
con silencios ancestrales que encontraba en el abismo,
que llenaron mi cabeza con violencia y con cinismo
mientras poco a poco mis lágrimas caían en la tierra…
Malditas tinieblas,
me siento en una guerra,
el miedo me invade junto con la tristeza,
y vuelvo otra vez a perder la cabeza
mientras una voz me llama desde un bosque con neblina…
La noche callada otra vez me domina,
me lanza recuerdos desde un claro infinito,
me envuelve este inmundo silencio maldito
que sabe a rencor, humedad y venganza…
Y vuelvo otra vez enfrentar mi memoria,
el miedo en mi mente ha formado una alianza,
mientras el coraje que tengo de poco me alcanza
y la luna llena me rasga otra vez los sentidos…
Se escuchan con fuerza golpear mis latidos,
mientras un susurro intenta llevarme alegría,
pero no recuerdo el calor ni la luz del día
y otra vez regreso a revolcarme entre el abismo…
Escribir con mi sangre ya no causa dolor,
es más bien el reflejo de una voz que agoniza,
y aunque sé que esto no es un poema de amor,
es el canto de un alma convertida en ceniza…
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