Francisco Camavilca
Poeta recién llegado
Estoy aquí
Estoy aquí, detrás del teléfono, buscando tu voz a la distancia, robándote una sonrisa e imaginándomela.
Estoy aquí sin saber que decir, solo me enredo de preguntas reiterativas, me pierdo en mis palabras, me despido sin haberte dicho nada.
Estoy aquí en medio de este sofocante calor, enfriando mi alma, congelando mis sentimientos, durmiendo al amor.
Estoy aquí sin sentido y sin memoria, como un cuadro en la pared con una mirada fija, sin voltear la cabeza a otra parte, quieto como una estatua tan solo mirándote a ti.
Estoy aquí porque este amor nunca lo había sentido con nadie.
Estoy aquí porque tu luz es la única que me alumbra en esta vida llena de oscuridad.
Estoy aquí porque mi cuerpo no se resiste a ti, a tus ojos, a tus palabras, a tu cuerpo.
Estoy aquí solo para ti, no hay camino que me desvíe de ti, no hay estrella en este universo que quiera alcanzar, solo a ti amor, solo a ti.
Estoy aquí, detrás del teléfono, buscando tu voz a la distancia, robándote una sonrisa e imaginándomela.
Estoy aquí sin saber que decir, solo me enredo de preguntas reiterativas, me pierdo en mis palabras, me despido sin haberte dicho nada.
Estoy aquí en medio de este sofocante calor, enfriando mi alma, congelando mis sentimientos, durmiendo al amor.
Estoy aquí sin sentido y sin memoria, como un cuadro en la pared con una mirada fija, sin voltear la cabeza a otra parte, quieto como una estatua tan solo mirándote a ti.
Estoy aquí porque este amor nunca lo había sentido con nadie.
Estoy aquí porque tu luz es la única que me alumbra en esta vida llena de oscuridad.
Estoy aquí porque mi cuerpo no se resiste a ti, a tus ojos, a tus palabras, a tu cuerpo.
Estoy aquí solo para ti, no hay camino que me desvíe de ti, no hay estrella en este universo que quiera alcanzar, solo a ti amor, solo a ti.