Acuatico
Poeta recién llegado
Me miro al espejo sin verme,
un pedazo de mi rostro se desprende,
arrastrado por una lágrima,
arrastrado por los años.
Mi pluma ha quedado inmóvil,
las letras ya no brotan de mi alma,
una blanca mortaja ha cubierto mi poesía,
un par de ojos vacíos, en sus cuencas.
Mi ánimo decae, mi vitalidad decae,
la quimera de mi lucha comienza a terminar,
la espada atravesándome la espalda
me ha tumbado, me ha cansado.
El peso del mundo me aplasta,
hoy el cielo amaneció gris, casi negro,,
mi cuerpo envejece y las raíces se secan,
el viento arrastra el polvo a través de mis venas.
Mis ojos enrojecidos, resecos,
la imagen en el espejo se hace tenue,
desaparezco, me desvanezco, me duermo.
Ha oscurecido, tras el cristal, nada
un pedazo de mi rostro se desprende,
arrastrado por una lágrima,
arrastrado por los años.
Mi pluma ha quedado inmóvil,
las letras ya no brotan de mi alma,
una blanca mortaja ha cubierto mi poesía,
un par de ojos vacíos, en sus cuencas.
Mi ánimo decae, mi vitalidad decae,
la quimera de mi lucha comienza a terminar,
la espada atravesándome la espalda
me ha tumbado, me ha cansado.
El peso del mundo me aplasta,
hoy el cielo amaneció gris, casi negro,,
mi cuerpo envejece y las raíces se secan,
el viento arrastra el polvo a través de mis venas.
Mis ojos enrojecidos, resecos,
la imagen en el espejo se hace tenue,
desaparezco, me desvanezco, me duermo.
Ha oscurecido, tras el cristal, nada