José Segundo Cefal
Poeta que considera el portal su segunda casa
A la derecha
las nubes cincelan el horizonte que traza el mar.
Lejanos los barcos.
Sus luces delimitan de una sutil manera
la armonía del amanecer.
Los chismorreos de las gaviotas cercanas atraviesan incluso
los cristales de mi ventana.
Al frente
la puerta que da al salón.
El plasma en la pared.
Noticias repetidas sin volumen
se suceden.
Los índices se repiten constantemente.
A la izquierda
una gran imitación
de Toulouse-Lautrec
junto a otros no tan imitados
se reparten la pared
invadiendo a palmos el blanco roto
de una última capa de pintura.
Detrás,
la cabecera de la cama
Un vaso vacío, condones,
polvo blanco de las últimas rayas de cocaína que nos metimos
El reloj digital
marca una hora demasiado
extraña para andar despierto.
Y en el centro
una gran erección.
Un brillo desatado en el extremo.
Un reflejo con luz propia.
Un faro engalanado
con el ojo ciego
que tantas grutas explora.
Esta caliente el faro,
pronto tendrá la punta nevada.
Vaya nevada.
Estoy deprimido
pero con eso de la nieve
y las nevadas desde el faro
consigo olvidarte a ratos.
las nubes cincelan el horizonte que traza el mar.
Lejanos los barcos.
Sus luces delimitan de una sutil manera
la armonía del amanecer.
Los chismorreos de las gaviotas cercanas atraviesan incluso
los cristales de mi ventana.
Al frente
la puerta que da al salón.
El plasma en la pared.
Noticias repetidas sin volumen
se suceden.
Los índices se repiten constantemente.
A la izquierda
una gran imitación
de Toulouse-Lautrec
junto a otros no tan imitados
se reparten la pared
invadiendo a palmos el blanco roto
de una última capa de pintura.
Detrás,
la cabecera de la cama
Un vaso vacío, condones,
polvo blanco de las últimas rayas de cocaína que nos metimos
El reloj digital
marca una hora demasiado
extraña para andar despierto.
Y en el centro
una gran erección.
Un brillo desatado en el extremo.
Un reflejo con luz propia.
Un faro engalanado
con el ojo ciego
que tantas grutas explora.
Esta caliente el faro,
pronto tendrá la punta nevada.
Vaya nevada.
Estoy deprimido
pero con eso de la nieve
y las nevadas desde el faro
consigo olvidarte a ratos.
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