ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Estoy subordinado
Al sol de la mañana que acarrea un nuevo día
y al canto del ave escurridiza que se asoma
entre el despertar urbano que en su idioma
va componiendo la primera temprana melodía
A la noche plateada por el brillo blanco de la luna
como a las estrellas rutilantes que concurren
en figuras rituales repetidas que no aburren
cuando la dama no sale ni en mitades ni lobuna
A la fragancia de la flor aun cuando no está
y es su evocación la que embriaga el alma
porque un buen recuerdo transitado así con calma
su placer nostálgico y dulce al fin desplegará
A la visión del mar inmenso intenso que se mueve
como un Siempre total genuino e infinito
y no como el siempre alegórico que ya no necesito
cuando se trata del amor, de la vida o de si llueve
A la mano y la mente del humano en el cambio del paisaje
que doblegó para bien y para mal a la gran naturaleza
Al momento en que somos con duda y con certeza
mientras navegamos el río raudo de la historia en viaje
A lo inmenso, a la ley mayor y total del Universo
A los dioses que me invento cuando soy temor y soy deseo
y a algunos mínimos detalles, pequeños según creo
como es la rima con que acabo ahora cada verso
A los colores del follaje, de cada hoja que sin prisa
da vida a la brisa que suave la acaricia y ya la mece
Y por último mi niña y aunque a veces no parece
estoy subordinado total y enteramente a tu sonrisa...
Al sol de la mañana que acarrea un nuevo día
y al canto del ave escurridiza que se asoma
entre el despertar urbano que en su idioma
va componiendo la primera temprana melodía
A la noche plateada por el brillo blanco de la luna
como a las estrellas rutilantes que concurren
en figuras rituales repetidas que no aburren
cuando la dama no sale ni en mitades ni lobuna
A la fragancia de la flor aun cuando no está
y es su evocación la que embriaga el alma
porque un buen recuerdo transitado así con calma
su placer nostálgico y dulce al fin desplegará
A la visión del mar inmenso intenso que se mueve
como un Siempre total genuino e infinito
y no como el siempre alegórico que ya no necesito
cuando se trata del amor, de la vida o de si llueve
A la mano y la mente del humano en el cambio del paisaje
que doblegó para bien y para mal a la gran naturaleza
Al momento en que somos con duda y con certeza
mientras navegamos el río raudo de la historia en viaje
A lo inmenso, a la ley mayor y total del Universo
A los dioses que me invento cuando soy temor y soy deseo
y a algunos mínimos detalles, pequeños según creo
como es la rima con que acabo ahora cada verso
A los colores del follaje, de cada hoja que sin prisa
da vida a la brisa que suave la acaricia y ya la mece
Y por último mi niña y aunque a veces no parece
estoy subordinado total y enteramente a tu sonrisa...
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