Estoy

Luis de Pablos

Poeta veterano en el Portal
Poemilla que recupero con pudor y mucho cariño. Escrito hace años y no publicado antes.



Como ayer y ayer
estoy aquí, aún estoy aquí,
esperando ver crecer el aire nuevo
en esta primavera enamorada

-De esta eterna primavera enamorada-.


Estoy de nuevo,
atento y cierto
al resurgir del sol
y de la gloria.

Atento al sonido
del agua en las aceras
y en los patios
de todas las casas
que habitan en mi mente.


-Que siempre habitarán en mis adentros-.

Atento al sonido
del agua que corre por mis venas,
atento a todas las estrellas
presentidas siempre,
en este navegar
sin barco y sin destino.

-Quizá para siempre sin destino-.

Estoy una vez más,
otra vez más,
en esta orilla,
al otro extremo
de la nada.

Al otro extremo del sendero
cerca de la luz y de la sombra,
amigo del final y del principio,
dispuesto como siempre a todo.

Tú, sólo tú, te opones
con todo tu amor
a que yo parta.

Tú y esta cálida luz
y las flores
y la nostalgia
y esta sensación
de que ha de haber algo
más allá, mucho más allá,
cerca de la luz,
quizá cerca, muy cerca
de la nada.
 
Muy bello tu poema amigo, tu presencia es importante para encontrar las cosas bellas que nos ofrece la vida. Tu poema rezuma belleza y buenas pinceladas poéticas. Te felicito y envío un abrazo amigo.
 
Poemilla que recupero con pudor y mucho cariño. Escrito hace años y no publicado antes.



Como ayer y ayer
estoy aquí, aún estoy aquí,
esperando ver crecer el aire nuevo
en esta primavera enamorada

-De esta eterna primavera enamorada-.


Estoy de nuevo,
atento y cierto
al resurgir del sol
y de la gloria.

Atento al sonido
del agua en las aceras
y en los patios
de todas las casas
que habitan en mi mente.


-Que siempre habitarán en mis adentros-.

Atento al sonido
del agua que corre por mis venas,
atento a todas las estrellas
presentidas siempre,
en este navegar
sin barco y sin destino.

-Quizá para siempre sin destino-.

Estoy una vez más,
otra vez más,
en esta orilla,
al otro extremo
de la nada.

Al otro extremo del sendero
cerca de la luz y de la sombra,
amigo del final y del principio,
dispuesto como siempre a todo.

Tú, sólo tú, te opones
con todo tu amor
a que yo parta.

Tú y esta cálida luz
y las flores
y la nostalgia
y esta sensación
de que ha de haber algo
más allá, mucho más allá,
cerca de la luz,
quizá cerca, muy cerca
de la nada.
Precioso. A veces es tanto lo que nos retiene que todo lo demás llega a ser nada...
Saludos.
 
Poemilla que recupero con pudor y mucho cariño. Escrito hace años y no publicado antes.



Como ayer y ayer
estoy aquí, aún estoy aquí,
esperando ver crecer el aire nuevo
en esta primavera enamorada

-De esta eterna primavera enamorada-.


Estoy de nuevo,
atento y cierto
al resurgir del sol
y de la gloria.

Atento al sonido
del agua en las aceras
y en los patios
de todas las casas
que habitan en mi mente.


-Que siempre habitarán en mis adentros-.

Atento al sonido
del agua que corre por mis venas,
atento a todas las estrellas
presentidas siempre,
en este navegar
sin barco y sin destino.

-Quizá para siempre sin destino-.

Estoy una vez más,
otra vez más,
en esta orilla,
al otro extremo
de la nada.

Al otro extremo del sendero
cerca de la luz y de la sombra,
amigo del final y del principio,
dispuesto como siempre a todo.

Tú, sólo tú, te opones
con todo tu amor
a que yo parta.

Tú y esta cálida luz
y las flores
y la nostalgia
y esta sensación
de que ha de haber algo
más allá, mucho más allá,
cerca de la luz,
quizá cerca, muy cerca
de la nada.





Impresionante poema, me has calado hondo, como siempre consigues hacer Luis, la última estrofa me resulta especialmente emotiva. Gracias por compartirnos tu buen hacer poético,Luis. un abrazo.
Isabel
 
Poemilla que recupero con pudor y mucho cariño. Escrito hace años y no publicado antes.



Como ayer y ayer
estoy aquí, aún estoy aquí,
esperando ver crecer el aire nuevo
en esta primavera enamorada

-De esta eterna primavera enamorada-.


Estoy de nuevo,
atento y cierto
al resurgir del sol
y de la gloria.

Atento al sonido
del agua en las aceras
y en los patios
de todas las casas
que habitan en mi mente.


-Que siempre habitarán en mis adentros-.

Atento al sonido
del agua que corre por mis venas,
atento a todas las estrellas
presentidas siempre,
en este navegar
sin barco y sin destino.

-Quizá para siempre sin destino-.

Estoy una vez más,
otra vez más,
en esta orilla,
al otro extremo
de la nada.

Al otro extremo del sendero
cerca de la luz y de la sombra,
amigo del final y del principio,
dispuesto como siempre a todo.

Tú, sólo tú, te opones
con todo tu amor
a que yo parta.

Tú y esta cálida luz
y las flores
y la nostalgia
y esta sensación
de que ha de haber algo
más allá, mucho más allá,
cerca de la luz,
quizá cerca, muy cerca
de la nada.
¡Qué belleza!
Gracias por compartirla.
 
Poemilla que recupero con pudor y mucho cariño. Escrito hace años y no publicado antes.



Como ayer y ayer
estoy aquí, aún estoy aquí,
esperando ver crecer el aire nuevo
en esta primavera enamorada

-De esta eterna primavera enamorada-.


Estoy de nuevo,
atento y cierto
al resurgir del sol
y de la gloria.

Atento al sonido
del agua en las aceras
y en los patios
de todas las casas
que habitan en mi mente.


-Que siempre habitarán en mis adentros-.

Atento al sonido
del agua que corre por mis venas,
atento a todas las estrellas
presentidas siempre,
en este navegar
sin barco y sin destino.

-Quizá para siempre sin destino-.

Estoy una vez más,
otra vez más,
en esta orilla,
al otro extremo
de la nada.

Al otro extremo del sendero
cerca de la luz y de la sombra,
amigo del final y del principio,
dispuesto como siempre a todo.

Tú, sólo tú, te opones
con todo tu amor
a que yo parta.

Tú y esta cálida luz
y las flores
y la nostalgia
y esta sensación
de que ha de haber algo
más allá, mucho más allá,
cerca de la luz,
quizá cerca, muy cerca
de la nada.

Proximidad y sencillez para valorar de forma exquisita
la claridad de unos sentimientos detenidos en lo mas
humano de las sensaciones atrapadas. felicidades.
magnifico. luzyabsenta
 
Poemilla que recupero con pudor y mucho cariño. Escrito hace años y no publicado antes.



Como ayer y ayer
estoy aquí, aún estoy aquí,
esperando ver crecer el aire nuevo
en esta primavera enamorada

-De esta eterna primavera enamorada-.


Estoy de nuevo,
atento y cierto
al resurgir del sol
y de la gloria.

Atento al sonido
del agua en las aceras
y en los patios
de todas las casas
que habitan en mi mente.


-Que siempre habitarán en mis adentros-.

Atento al sonido
del agua que corre por mis venas,
atento a todas las estrellas
presentidas siempre,
en este navegar
sin barco y sin destino.

-Quizá para siempre sin destino-.

Estoy una vez más,
otra vez más,
en esta orilla,
al otro extremo
de la nada.

Al otro extremo del sendero
cerca de la luz y de la sombra,
amigo del final y del principio,
dispuesto como siempre a todo.

Tú, sólo tú, te opones
con todo tu amor
a que yo parta.

Tú y esta cálida luz
y las flores
y la nostalgia
y esta sensación
de que ha de haber algo
más allá, mucho más allá,
cerca de la luz,
quizá cerca, muy cerca
de la nada.

Magnifico poema Luis de Pablos, la verdad muy bonito y profundo, mis felicitaciones hermano, un saludo sincero.
 
Los poemas que se rescatan, como este, tienen un valor agregado, siempre son nuevos, y se escriben con alegría. Muy bueno.
Saludos.
 
La vida, los recuerdos y el amor se mecen en una estela suave casi etérea en sus hermosos versos,dejando en el aire una parte del alma. Un placer pasar por su maravillosa poesía, reciba mi más cordial saludo.
 
Es muy bonito, como de costumbre y hasta más aún.

Lo entendí muy bien y no tengo nada.

Un abrazo fuerte Luis, amigo ( y es así como te habla).

Jon
Poemilla que recupero con pudor y mucho cariño. Escrito hace años y no publicado antes.



Como ayer y ayer
estoy aquí, aún estoy aquí,
esperando ver crecer el aire nuevo
en esta primavera enamorada

-De esta eterna primavera enamorada-.


Estoy de nuevo,
atento y cierto
al resurgir del sol
y de la gloria.

Atento al sonido
del agua en las aceras
y en los patios
de todas las casas
que habitan en mi mente.


-Que siempre habitarán en mis adentros-.

Atento al sonido
del agua que corre por mis venas,
atento a todas las estrellas
presentidas siempre,
en este navegar
sin barco y sin destino.

-Quizá para siempre sin destino-.

Estoy una vez más,
otra vez más,
en esta orilla,
al otro extremo
de la nada.

Al otro extremo del sendero
cerca de la luz y de la sombra,
amigo del final y del principio,
dispuesto como siempre a todo.

Tú, sólo tú, te opones
con todo tu amor
a que yo parta.

Tú y esta cálida luz
y las flores
y la nostalgia
y esta sensación
de que ha de haber algo
más allá, mucho más allá,
cerca de la luz,
quizá cerca, muy cerca
de la nada.
 
Poemilla que recupero con pudor y mucho cariño. Escrito hace años y no publicado antes.



Como ayer y ayer
estoy aquí, aún estoy aquí,
esperando ver crecer el aire nuevo
en esta primavera enamorada

-De esta eterna primavera enamorada-.


Estoy de nuevo,
atento y cierto
al resurgir del sol
y de la gloria.

Atento al sonido
del agua en las aceras
y en los patios
de todas las casas
que habitan en mi mente.


-Que siempre habitarán en mis adentros-.

Atento al sonido
del agua que corre por mis venas,
atento a todas las estrellas
presentidas siempre,
en este navegar
sin barco y sin destino.

-Quizá para siempre sin destino-.

Estoy una vez más,
otra vez más,
en esta orilla,
al otro extremo
de la nada.

Al otro extremo del sendero
cerca de la luz y de la sombra,
amigo del final y del principio,
dispuesto como siempre a todo.

Tú, sólo tú, te opones
con todo tu amor
a que yo parta.

Tú y esta cálida luz
y las flores
y la nostalgia
y esta sensación
de que ha de haber algo
más allá, mucho más allá,
cerca de la luz,
quizá cerca, muy cerca
de la nada.
Eres un elevado poeta, amigo mío, ya lo eras antaño, cuando escribiste ese emotivo poema. Es una verdadera joya del lirismo, de todo aquello que emociona y eleva nuestros espíritus. Belleza pura en la palabra, en el sentimiento, en la forma y estructura poética que empleas (esos versos únicos, cual estribillo que enfatiza lo anterior, son un recurso de gran poeta).
Me ha emocionado profundamente, sí, y para mí, que soy amante de la buena poesía, ha representado un auténtico gozo navegar entre esas estrofas, sintiendo como añadía riqueza emocional e intelectual a mi persona a través de su lectura. Por ello, yo, te doy las gracias, por compartir tan hermosísima y conmovedora obra poética.
Si fueras mujer te rendiría pleitesía de caballero a dama, pero te la rendiré igualmente, sí, te rindo pleitesía, de caballero a caballero, pues tu poema la merece, y tú, como alto poeta, también la mereces.
Un enorme abrazo, querido amigo y admirado poeta.
 
Es un poema muy bello y emotivo. Es como si hablara tu alma a través de la pluma. Hay momentos en que nos preguntamos tantas cosas y la respuesta está prsente. Encantada de leerte. Saludos y Bendiciones.
 
Poemilla que recupero con pudor y mucho cariño. Escrito hace años y no publicado antes.



Como ayer y ayer
estoy aquí, aún estoy aquí,
esperando ver crecer el aire nuevo
en esta primavera enamorada

-De esta eterna primavera enamorada-.


Estoy de nuevo,
atento y cierto
al resurgir del sol
y de la gloria.

Atento al sonido
del agua en las aceras
y en los patios
de todas las casas
que habitan en mi mente.


-Que siempre habitarán en mis adentros-.

Atento al sonido
del agua que corre por mis venas,
atento a todas las estrellas
presentidas siempre,
en este navegar
sin barco y sin destino.

-Quizá para siempre sin destino-.

Estoy una vez más,
otra vez más,
en esta orilla,
al otro extremo
de la nada.

Al otro extremo del sendero
cerca de la luz y de la sombra,
amigo del final y del principio,
dispuesto como siempre a todo.

Tú, sólo tú, te opones
con todo tu amor
a que yo parta.

Tú y esta cálida luz
y las flores
y la nostalgia
y esta sensación
de que ha de haber algo
más allá, mucho más allá,
cerca de la luz,
quizá cerca, muy cerca
de la nada.

Vamos Luis, me has emocionado enormemente, tus letras están cargadas de lirismo, amor...amor, romanticismo, con un vocabulario sencillo formas magnificas imagenes que puedo percibir como un recital.
Grato leerte
Luis de Pablos. Un especial saludo para ti.
 
Poemilla que recupero con pudor y mucho cariño. Escrito hace años y no publicado antes.



Como ayer y ayer
estoy aquí, aún estoy aquí,
esperando ver crecer el aire nuevo
en esta primavera enamorada

-De esta eterna primavera enamorada-.


Estoy de nuevo,
atento y cierto
al resurgir del sol
y de la gloria.

Atento al sonido
del agua en las aceras
y en los patios
de todas las casas
que habitan en mi mente.


-Que siempre habitarán en mis adentros-.

Atento al sonido
del agua que corre por mis venas,
atento a todas las estrellas
presentidas siempre,
en este navegar
sin barco y sin destino.

-Quizá para siempre sin destino-.

Estoy una vez más,
otra vez más,
en esta orilla,
al otro extremo
de la nada.

Al otro extremo del sendero
cerca de la luz y de la sombra,
amigo del final y del principio,
dispuesto como siempre a todo.

Tú, sólo tú, te opones
con todo tu amor
a que yo parta.

Tú y esta cálida luz
y las flores
y la nostalgia
y esta sensación
de que ha de haber algo
más allá, mucho más allá,
cerca de la luz,
quizá cerca, muy cerca
de la nada.
Un poema maravilloso que transmite sensaciones y emoción, un gusto saborearlo, saludos cordiales.
 

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