Estrella caída

Lord Vélfragor

Poeta adicto al portal
Saliva, sangre y deceso,
muerte llegada con invitación,
recubierta de terciopelo negro,
con la cuerda en el cuello,

Antesala al infierno,
la espera en el purgatorio,
con las confusas melodías,
de aquellos gritos horrorosos,

Pálidas mejillas abofeteadas,
espaldas quebradas por látigos,
con la sinceridad del castigo,
que aun debe desollar a los presentes,

Que se sirva el garfio,
a destrozar las médulas,
con ardiente celo a su trabajo,
creando ríos de dolor,
mares de sangre...

Patéticas maneras de suplicar,
cuando bien sabias que esto te esperaría,
¿Recuerdas?... solo mareas de dolor,
con perfumes pútridos...
de órganos descompuestos...

Sea el festín de los lobos,
el desgarrar los músculos,
para beber un poco de tu alma,
quebrando tu espíritu... tu voluntad,

Sonata rencorosa,
arena fina y ardiente,
con las mentiras,
con las palabras

¿Que más da?

Si la arrogancia no tiene precio,
pero si lo tuvo tu piel,
si lo tuvo tu vida...

Cascarones vacíos,
demandas arrojadas a la nada,
para satisfacer tal vez la idea,
para satisfacer la pena...

Luna negra,
sol sanguinolento,
que marque la obra teatral,
con bambalinas de huesos,
con telón de lágrimas y suspiros,

Macabra imagen,
que sirva para reír a carcajadas,
ahogarse en lo satírico,
con los ojos arrancados... muertos,

Miradas y miradas,
que se sumen por millares,
que el collar aún guarda espacio,
para lacerantes reclamas...

Estandartes al viento
con la efigie de fantástica criatura,
con la sonrisa de un lactante,
suspiro de un anciano...

Mil años... que sean pocos,
parpadeo para un Dios,
y sin embargo tan largo para ti,
llevando siempre la culpa...

¿Riegas aún la rosa del desencanto?
pétalos descoloridos,
de lo que fue alguna vez...
el orgullo de mi jardín...

¿Ahora?... nada...
despojos al descubierto,
de la suciedad más corrupta,
mal llamada querida...

Arranca de una vez la esperanza,
esa no se hizo para los idiotas,
¡Sí y sí! maldigo sus nombres,
que puedo poner en lista interminable,

¡Guerra! ¡Hambre y ruina!
¿No es hermoso regalo?
mira la mar... mira el atardecer,
entre lánguidas olas,
con espuma cristalina,

¡Esa será la que ahogue tus pulmones!
que te haga sangrar por cada orificio vuestro,
¿Odio yo?... no me hagas reír...
¡No te burles de mí!

Naturaleza cruel dirás...
conoce las tinieblas,
y... por un instante comprenderás,
el sendero de la espada...

Truenos y tormentas,
soleadas tardes,
que vienen a morir aquí...
a los pies de las horas...

Pues nada es eterno,
según sus tontas palabras,
nada es para siempre...
¡Se equivocan!

Reflejo de espejo,
con la bruma de un titulo,
cargado de peso oxidado,
por el uso irresponsable,
de sociedades absurdas...

Llámese al verdugo,
si la cabeza no soportas,
que bien caería entre abismos,
con la boca abierta y lengua arrancada,
con el mismo placer... con las mismas ansias,

Con el alfanje afilado,
con el veneno preparado,
¿Y por que no?
el potro de tortura...
en tierno color carmesí,
decorado por sus huéspedes anteriores,

Olvidando sus restos,
carroña simple... basura,
con malévola sonrisa,
de buitres golosos...

Bien sienta el negro a mi alma,
¡Miserables! ¡Callen y escuchen!
Que la estrella se ha perdido,
que el sol se ha eclipsado
el frío traspasa tus entrañas,

Termine a bien el discurso,
¡Que entienda quien realmente quiera!
¡que solo son palabras e imágenes!
¡Que solo son reflejos de un alma!

¿La mía?....
eso tu lo decidirás... no yo....

L.V.
 
Lord Vélfragor;2095976 dijo:
Saliva, sangre y deceso,
muerte llegada con invitación,
recubierta de terciopelo negro,
con la cuerda en el cuello,

Antesala al infierno,
la espera en el purgatorio,
con las confusas melodías,
de aquellos gritos horrorosos,

Pálidas mejillas abofeteadas,
espaldas quebradas por látigos,
con la sinceridad del castigo,
que aun debe desollar a los presentes,

Que se sirva el garfio,
a destrozar las médulas,
con ardiente celo a su trabajo,
creando ríos de dolor,
mares de sangre...

Patéticas maneras de suplicar,
cuando bien sabias que esto te esperaría,
¿Recuerdas?... solo mareas de dolor,
con perfumes pútridos...
de órganos descompuestos...

Sea el festín de los lobos,
el desgarrar los músculos,
para beber un poco de tu alma,
quebrando tu espíritu... tu voluntad,

Sonata rencorosa,
arena fina y ardiente,
con las mentiras,
con las palabras

¿Que más da?

Si la arrogancia no tiene precio,
pero si lo tuvo tu piel,
si lo tuvo tu vida...

Cascarones vacíos,
demandas arrojadas a la nada,
para satisfacer tal vez la idea,
para satisfacer la pena...

Luna negra,
sol sanguinolento,
que marque la obra teatral,
con bambalinas de huesos,
con telón de lágrimas y suspiros,

Macabra imagen,
que sirva para reír a carcajadas,
ahogarse en lo satírico,
con los ojos arrancados... muertos,

Miradas y miradas,
que se sumen por millares,
que el collar aún guarda espacio,
para lacerantes reclamas...

Estandartes al viento
con la efigie de fantástica criatura,
con la sonrisa de un lactante,
suspiro de un anciano...

Mil años... que sean pocos,
parpadeo para un Dios,
y sin embargo tan largo para ti,
llevando siempre la culpa...

¿Riegas aún la rosa del desencanto?
pétalos descoloridos,
de lo que fue alguna vez...
el orgullo de mi jardín...

¿Ahora?... nada...
despojos al descubierto,
de la suciedad más corrupta,
mal llamada querida...

Arranca de una vez la esperanza,
esa no se hizo para los idiotas,
¡Sí y sí! maldigo sus nombres,
que puedo poner en lista interminable,

¡Guerra! ¡Hambre y ruina!
¿No es hermoso regalo?
mira la mar... mira el atardecer,
entre lánguidas olas,
con espuma cristalina,

¡Esa será la que ahogue tus pulmones!
que te haga sangrar por cada orificio vuestro,
¿Odio yo?... no me hagas reír...
¡No te burles de mí!

Naturaleza cruel dirás...
conoce las tinieblas,
y... por un instante comprenderás,
el sendero de la espada...

Truenos y tormentas,
soleadas tardes,
que vienen a morir aquí...
a los pies de las horas...

Pues nada es eterno,
según sus tontas palabras,
nada es para siempre...
¡Se equivocan!

Reflejo de espejo,
con la bruma de un titulo,
cargado de peso oxidado,
por el uso irresponsable,
de sociedades absurdas...

Llámese al verdugo,
si la cabeza no soportas,
que bien caería entre abismos,
con la boca abierta y lengua arrancada,
con el mismo placer... con las mismas ansias,

Con el alfanje afilado,
con el veneno preparado,
¿Y por que no?
el potro de tortura...
en tierno color carmesí,
decorado por sus huéspedes anteriores,

Olvidando sus restos,
carroña simple... basura,
con malévola sonrisa,
de buitres golosos...

Bien sienta el negro a mi alma,
¡Miserables! ¡Callen y escuchen!
Que la estrella se ha perdido,
que el sol se ha eclipsado
el frío traspasa tus entrañas,

Termine a bien el discurso,
¡Que entienda quien realmente quiera!
¡que solo son palabras e imágenes!
¡Que solo son reflejos de un alma!

¿La mía?....
eso tu lo decidirás... no yo....

L.V.


El arte de la poesia abarca miles de argumentos, en su sentido poetico, estos versos son muy buenos, los venires y desavenires son cosa de cada quien, con mucho respeto

un saludo
 
Mucha violencia y muerte, escalofríos se sienten... buen poema y bien, cuándo sobra decirlo si se siente?
besos my querido Lord.
Papillón
 

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