Jhano
Poeta recién llegado
Siempre existen problemas que quieren devorarme
y andan buscando mi corazón con locura.
Me preocupa no encontrar la felicidad que estoy buscando
sin bonhomía en estos versos, siento en mis dedos
el rencor que bebí en el mosto más salvaje del universo.
Y todas estas calles jacobinas se convirtieron en mi espejo
en el cual mis sentimientos se sienten libres,
gozan de sonreír en la desgracia.
Sin lances que me permitan dormir con alegría,
fantasear con las estrellas se volvió mi habilidad
hablar de cosas a las cuales no se les encuentra salida.
El miedo me acompaña con recelo
las ventanas siguen cerradas en el destino
pareciera que observan todo lo prohibido para mí.
Mis noches son una metamorfosis de emociones,
cada vez más confundido en la tristeza
Me engañé, al pensar en albricias que tocarán mi puerta
huérfano en volver, las ciudades se tornan agresivas
y amenazan con dejarme morir.
Bajo las ruinas de Zagreb, un aire europeo me renueva
me impulsa hacia el tren de medianoche
dejándome feliz por un momento.
Algún día volveré con resplandor
y veré el regreso de la luz a las estrellas heridas en la luna,
que solo quieren un poco tranquilidad.
En un mar de pesadillas, Sofía tiembla y me enseña a confiar en las voces que te piden meditación.
Siempre existen problemas que jamás quieren irse
cambiando la temperatura del corazón,
sé mendigo de tu cuerpo y jódete con voluntad.
y andan buscando mi corazón con locura.
Me preocupa no encontrar la felicidad que estoy buscando
sin bonhomía en estos versos, siento en mis dedos
el rencor que bebí en el mosto más salvaje del universo.
Y todas estas calles jacobinas se convirtieron en mi espejo
en el cual mis sentimientos se sienten libres,
gozan de sonreír en la desgracia.
Sin lances que me permitan dormir con alegría,
fantasear con las estrellas se volvió mi habilidad
hablar de cosas a las cuales no se les encuentra salida.
El miedo me acompaña con recelo
las ventanas siguen cerradas en el destino
pareciera que observan todo lo prohibido para mí.
Mis noches son una metamorfosis de emociones,
cada vez más confundido en la tristeza
Me engañé, al pensar en albricias que tocarán mi puerta
huérfano en volver, las ciudades se tornan agresivas
y amenazan con dejarme morir.
Bajo las ruinas de Zagreb, un aire europeo me renueva
me impulsa hacia el tren de medianoche
dejándome feliz por un momento.
Algún día volveré con resplandor
y veré el regreso de la luz a las estrellas heridas en la luna,
que solo quieren un poco tranquilidad.
En un mar de pesadillas, Sofía tiembla y me enseña a confiar en las voces que te piden meditación.
Siempre existen problemas que jamás quieren irse
cambiando la temperatura del corazón,
sé mendigo de tu cuerpo y jódete con voluntad.
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