Crítica:
El soneto que presenta tiene indudables aciertos al tiempo que graves defectos en métrica y ritmo. Se inicia con un alejandrino casi perfecto pero luego alterna con otras métricas muy diferentes dando la impresión de no tener las nociones muy claras en lo que a la métrica isosilábica habitual se refiere. Sin embargo estimo que las imágenes y metáforas que incluye permiten afirmar que merece la pena trabajar en mejorar su forma. Actualmente la métrica con que me llega es la siguiente:
[14, 10, 11(o 12), 11] - [12, 12, 11, 10(u 11)] [12, 11, 12] [13, 11, 11]
Y en cuestiones de ritmo el tema es aún más grave.
Lamentablemente, como ya dije, estoy en un periodo en que no puedo atenderle como quisiera. En quince días es mi intención iniciar un taller sobre el endecasílabo. Ahora, a vuelapluma, sólo puedo dejarle mi impresión de una posible vía de arreglo sobre la base del endecasílabo olvidando el alejandrino inicial:
Huiste sigilosa, te oprimía
tu cielo, la prisión de que escapaste;
y cayendo te vi, mi mar cegaste
con destellos más claros que ese día.
Con ansia presurosa te hice mía,
solitario te amé y en mí quedaste;
mi estrella, de deseos la llenaste:
te di la libertad y la fantasía.
Estrella, me olvidé de tu pasado
fugado de las cúspides del cielo.
Reclamando tu reino iluminado,
con grandeza luché, quedé en el duelo.
Me dejaron de amores subyugado,
pero antes que mi pena está mi anhelo
No sé si esto te servirá de algo pero hoy por hoy es lo más que puedo hacer. Seguiremos hablando con más calma porque esa vena poética no se debe infartar.
Un saludo,