Raamses
Poeta asiduo al portal
Si vivieras desde hace un día
yo aún quisiera masivamente tu ausencia,
las telarañas retienen memorias
del camino de una ilusión poco realista.
Tuve que pedir permiso de nuevo
cavar toda la noche una fosa
pero ya no me cabe espacio.
Lo que voló se estrelló
no quiero escribir del suceso
sólo abrir los ojos y dormir
porque intentarlo ha pesado
ni te imaginas amiga,
paseos contra gravedad
eran saltos nada más
choca fuerte la esperanza
si vivieras no querrías otra hora
posarte en mi espalda.
Le respondí a todos mis amigos
que una mariposa celeste
jamás voló por mi pecho,
los días se sucederán inciertos
pese a la sensación de volver al principio.
Grité el pésame contra mi voluntad
ya me conocen en ese cementerio
entre burbujas y dedicatorias.
¡No tuve la culpa! ¡No quería!
pero las pesadillas brillaban de día
y un hombre solitario debe hacer
lo que tiene que hacer en silencio,
bajar de las nubes antes de caer
curarse antes de provocarse más dolor
y arrancarse parte de si
porque fue un regalo prestado.
La verdad es que has muerto
mentira es que realmente te has ido
quien más puede saberlo mejor
que aquel que por ti manchó sus manos,
nadie en casa podrá extrañarte
volverán a llamarte y contestarás
exepto yo querida amiga
porque estás enterrada dentro de mí.
yo aún quisiera masivamente tu ausencia,
las telarañas retienen memorias
del camino de una ilusión poco realista.
Tuve que pedir permiso de nuevo
cavar toda la noche una fosa
pero ya no me cabe espacio.
Lo que voló se estrelló
no quiero escribir del suceso
sólo abrir los ojos y dormir
porque intentarlo ha pesado
ni te imaginas amiga,
paseos contra gravedad
eran saltos nada más
choca fuerte la esperanza
si vivieras no querrías otra hora
posarte en mi espalda.
Le respondí a todos mis amigos
que una mariposa celeste
jamás voló por mi pecho,
los días se sucederán inciertos
pese a la sensación de volver al principio.
Grité el pésame contra mi voluntad
ya me conocen en ese cementerio
entre burbujas y dedicatorias.
¡No tuve la culpa! ¡No quería!
pero las pesadillas brillaban de día
y un hombre solitario debe hacer
lo que tiene que hacer en silencio,
bajar de las nubes antes de caer
curarse antes de provocarse más dolor
y arrancarse parte de si
porque fue un regalo prestado.
La verdad es que has muerto
mentira es que realmente te has ido
quien más puede saberlo mejor
que aquel que por ti manchó sus manos,
nadie en casa podrá extrañarte
volverán a llamarte y contestarás
exepto yo querida amiga
porque estás enterrada dentro de mí.
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