Todo lo que creémos tener puede desvanecerse en tan solo unos segundos.
Cada minuto malgastado, será una sonrisa perdida.
Cada día de oscuridad, nos servirá de cobijo.
Llorar abrazada a la almohada te consuela.
Pero nada hay igual al calor de un abrazo.
Todas las palabras que murieron en tu boca por miedo a ser oídas.
Todos los besos que no diste por miedo a ser rechazados.
Una caricia solo es un gesto.
Para tu mano un roce.
Para su piel un tesoro.
Todos anhelamos algo que, en ocasiones, no sabemos que es.
Pero todos, tarde o temprano, encontramos eso que no andábamos buscando.
Puede que un simple verso cambie un corazón.
Puede que una acción, de comienzo a un verso.
El papel oculta nuestro miedo y nos muestra tal y como somos.
El espejo muestra como deberías ser.
El miedo, es nuestra alma.
Algo que prevalece al paso del tiempo.
Es por eso que un corazón no se rompe.
Simplemente, cambia de dueño.
Controlarlo. No puedes.
Escucharlo...
Será una lucha contínua entre el y tu cabeza.
Aceptarlo. Avanzar un nuevo paso.
Ocultarlo. Es el principio de tus lágrimas.
La almohada. Tu confidente.
El papel. Tu aliado.
La cura... eterna búsqueda.
Cada minuto malgastado, será una sonrisa perdida.
Cada día de oscuridad, nos servirá de cobijo.
Llorar abrazada a la almohada te consuela.
Pero nada hay igual al calor de un abrazo.
Todas las palabras que murieron en tu boca por miedo a ser oídas.
Todos los besos que no diste por miedo a ser rechazados.
Una caricia solo es un gesto.
Para tu mano un roce.
Para su piel un tesoro.
Todos anhelamos algo que, en ocasiones, no sabemos que es.
Pero todos, tarde o temprano, encontramos eso que no andábamos buscando.
Puede que un simple verso cambie un corazón.
Puede que una acción, de comienzo a un verso.
El papel oculta nuestro miedo y nos muestra tal y como somos.
El espejo muestra como deberías ser.
El miedo, es nuestra alma.
Algo que prevalece al paso del tiempo.
Es por eso que un corazón no se rompe.
Simplemente, cambia de dueño.
Controlarlo. No puedes.
Escucharlo...
Será una lucha contínua entre el y tu cabeza.
Aceptarlo. Avanzar un nuevo paso.
Ocultarlo. Es el principio de tus lágrimas.
La almohada. Tu confidente.
El papel. Tu aliado.
La cura... eterna búsqueda.