Para toda la vida es la agonía
de amarte como tonto amarrado a la estupidez,
segado por tu amor, provocado por tu ironía,
paranoia que juega con tu alma y sensatez.
El árbol del fruto que no debía comer,
era yo Adán tonto, desobediente
sin saber que el simple hecho de envejecer
sería la consecuencia de no esperar, de no ser paciente.
Quería alguien perfecto,
yo un iluso conmovido
de tu escultura y tu dialecto
que por momentos robo mi leve aliento convencido.
Eres eterna como el universo,
eres igual a la perfección,
eres digna de honor, de verso,
de mímica, de cuido y de mi corazón.
de amarte como tonto amarrado a la estupidez,
segado por tu amor, provocado por tu ironía,
paranoia que juega con tu alma y sensatez.
El árbol del fruto que no debía comer,
era yo Adán tonto, desobediente
sin saber que el simple hecho de envejecer
sería la consecuencia de no esperar, de no ser paciente.
Quería alguien perfecto,
yo un iluso conmovido
de tu escultura y tu dialecto
que por momentos robo mi leve aliento convencido.
Eres eterna como el universo,
eres igual a la perfección,
eres digna de honor, de verso,
de mímica, de cuido y de mi corazón.