Franco Harris
Poeta recién llegado
¿Y si el tiempo se detuviera?
Si lo hiciera para siempre...
Que sea esta noche la que eligiera
para fundirnos
en un solo ser que sobreviviera
al calor manando
de nuestros enamorados cuerpos,
amor devorandonos a besos.
Que sea esta misma noche,
para permanecer
Bebiendo el néctar de tus labios.
Para qué nuestros corazones
dejen de preocuparse por horarios
a la hora de acariciarse
hasta los mas dulces sueños.
Sí, que no termine este momento
y así tomar
de tus suaves pechos, el alimento
que mi alma requiere
para perpetuar este hermoso sentimiento.
Aferrate a mis brazos de roca
mientras mis dedos dibujan tu boca.
Abrazame en tus largas piernas,
nunca me sueltes
aunque las horas no sean eternas,
cubreme con tu hermosa,
tibia y marmórea piel,
sábana tersa con sabor a miel.
Vístete de húmedas y brillantes estrellas
para así, poder quitarte una a una
y desnudar el cielo al que me llevas
cada vez que tus manos
me tocan avergonzado a la luna.
Susurrame tu canción al oído
y enganchame al baile de tus caderas,
oleaje bendito que jamás había sentido
y me haces disfrutar de tantas maneras.
Dibuja en mi con tus uñas
la pasión que desbordas
y un millón de caricias resbalando,
por tu espalda deslizando.
Que el tiempo se detenga ahora mismo
para poder amarte profundamente
y llevarte a ser feliz eternamente.
Si lo hiciera para siempre...
Que sea esta noche la que eligiera
para fundirnos
en un solo ser que sobreviviera
al calor manando
de nuestros enamorados cuerpos,
amor devorandonos a besos.
Que sea esta misma noche,
para permanecer
Bebiendo el néctar de tus labios.
Para qué nuestros corazones
dejen de preocuparse por horarios
a la hora de acariciarse
hasta los mas dulces sueños.
Sí, que no termine este momento
y así tomar
de tus suaves pechos, el alimento
que mi alma requiere
para perpetuar este hermoso sentimiento.
Aferrate a mis brazos de roca
mientras mis dedos dibujan tu boca.
Abrazame en tus largas piernas,
nunca me sueltes
aunque las horas no sean eternas,
cubreme con tu hermosa,
tibia y marmórea piel,
sábana tersa con sabor a miel.
Vístete de húmedas y brillantes estrellas
para así, poder quitarte una a una
y desnudar el cielo al que me llevas
cada vez que tus manos
me tocan avergonzado a la luna.
Susurrame tu canción al oído
y enganchame al baile de tus caderas,
oleaje bendito que jamás había sentido
y me haces disfrutar de tantas maneras.
Dibuja en mi con tus uñas
la pasión que desbordas
y un millón de caricias resbalando,
por tu espalda deslizando.
Que el tiempo se detenga ahora mismo
para poder amarte profundamente
y llevarte a ser feliz eternamente.