Eternidad.

yomboki

Poeta que considera el portal su segunda casa
Llegaron ellos,
los centinelas
que incendiaban con
fulgores biográficos
la razón de los pedantes,
no pude resistir que las lombrices de mis manos
se adentraran en la selva religiosa
donde Dios
solo podía competir con Dios
y esto lo aburría tremendamente.
Nadie pudo mutilar al viejecillo
parado en afanes onanistas
que gritaba:
"Salmos de Sade,
verduras frescas,
pintura para ocultar la sangre en las manos
asesinas y caritativas".

Es que los veranos son así
cuando los toca el embrujo del televisor
y todas las palmeras copulan con marineros
de alquiler
y putas largas como larvas de alfiler;
los niños se despiertan cuando el sol de medio día
les influye en el odio propio
tan propio como el señor que a cuatro patas
persigue arañas impetuosas
de plástico y papel
verde, rojo...
todas las noches hago pasteles de semáforos
solo para que tu risa sea vertical
aunque tus cuatro ojos nunca admitirán
que vieron la gloria al tercer día
de quedarse ciegos.
Tan solo es la parte corta del camino
lo demás lo llevan las astillas
de tus pies debajo del cerezo
donde habrás de partir tu cráneo para poder volar,
empieza entonces a prestarle a tus hijos los martillos
todos
todos somos
un breve fragmento de bastarda eternidad.
 
Todo originalidad en tus versos querido amigo,
no he sido denasiado asiduo en tus letras, pero creo
que a partir de ahora eso cambiará
pues tu pluma tiene algo especial.
Un abrazo.
 
Llegaron ellos,
los centinelas
que incendiaban con
fulgores biográficos
la razón de los pedantes,
no pude resistir que las lombrices de mis manos
se adentraran en la selva religiosa
donde Dios
solo podía competir con Dios
y esto lo aburría tremendamente.
Nadie pudo mutilar al viejecillo
parado en afanes onanistas
que gritaba:
"Salmos de Sade,
verduras frescas,
pintura para ocultar la sangre en las manos
asesinas y caritativas".

Es que los veranos son así
cuando los toca el embrujo del televisor
y todas las palmeras copulan con marineros
de alquiler
y putas largas como larvas de alfiler;
los niños se despiertan cuando el sol de medio día
les influye en el odio propio
tan propio como el señor que a cuatro patas
persigue arañas impetuosas
de plástico y papel
verde, rojo...
todas las noches hago pasteles de semáforos
solo para que tu risa sea vertical
aunque tus cuatro ojos nunca admitirán
que vieron la gloria al tercer día
de quedarse ciegos.
Tan solo es la parte corta del camino
lo demás lo llevan las astillas
de tus pies debajo del cerezo
donde habrás de partir tu cráneo para poder volar,
empieza entonces a prestarle a tus hijos los martillos
todos
todos somos
un breve fragmento de bastarda eternidad.

Muchas gracias por tan amables comentarios.

Saludos.
 

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