pecadocapital79
Poeta adicto al portal
Ahora leo un libro que me regaló una mujer a la que amé,
hace de aquello tanto tiempo
que me cuesta separar la realidad de la ficcíon
hace exactamente treinta y cuatro horas
una maldita eternidad.
Ella tenía una sonrisa, no una sonrisa de esas de plastilina
una sonrisa real, de las que te hacen la infelicidad mas lejana,
de esas que se te pegan a la cara y no sabes si escapar
o caminar sobre ella hasta perder el equilibrio.
Paso las páginas lentamente a sabiendas
de que sus dedos las recorrieron antes
y sus ojos joder malditos ojos
se deslizaron por la letras
como follándolas con amor.
Me lo dijo una amiga una vez a veces hay gente que folla con amor
y yo me eché a reir.
No se si esto que se cuelga de mi amnesia fingida
dice te quiero antes de quitarse el sudor
o si durante, hace pausas para que el acto parezca
algo más que un dentro y fuera armonioso.
Alguna vez me dijo que me amaba,
que nos veriamos en alguna parte
lejos de nosotros mismos,
alguna vez me contó que su vida
tenía en mí a un actor secundario
camino de la alfombra roja
que tenía a sus benditos pies de bailarina nocturna.
Pero se le olvidaron tantas cosas que narrar
que ahora todas juntas al descubierto
son el peso de una huida
sin mirar atras.
Yo no tengo una inicial potente,
ni poseo una autoestima alta,
ni escribo con el alma,
simplemente me abrí y ahora me encierro
de donde nunca debí haber salido.
Tengo un libro entre las manos,
que hace una eternidad perteneció a alguien
a quién amé
y la amé tanto que aún me duele
algun músculo imnombrable.
hace de aquello tanto tiempo
que me cuesta separar la realidad de la ficcíon
hace exactamente treinta y cuatro horas
una maldita eternidad.
Ella tenía una sonrisa, no una sonrisa de esas de plastilina
una sonrisa real, de las que te hacen la infelicidad mas lejana,
de esas que se te pegan a la cara y no sabes si escapar
o caminar sobre ella hasta perder el equilibrio.
Paso las páginas lentamente a sabiendas
de que sus dedos las recorrieron antes
y sus ojos joder malditos ojos
se deslizaron por la letras
como follándolas con amor.
Me lo dijo una amiga una vez a veces hay gente que folla con amor
y yo me eché a reir.
No se si esto que se cuelga de mi amnesia fingida
dice te quiero antes de quitarse el sudor
o si durante, hace pausas para que el acto parezca
algo más que un dentro y fuera armonioso.
Alguna vez me dijo que me amaba,
que nos veriamos en alguna parte
lejos de nosotros mismos,
alguna vez me contó que su vida
tenía en mí a un actor secundario
camino de la alfombra roja
que tenía a sus benditos pies de bailarina nocturna.
Pero se le olvidaron tantas cosas que narrar
que ahora todas juntas al descubierto
son el peso de una huida
sin mirar atras.
Yo no tengo una inicial potente,
ni poseo una autoestima alta,
ni escribo con el alma,
simplemente me abrí y ahora me encierro
de donde nunca debí haber salido.
Tengo un libro entre las manos,
que hace una eternidad perteneció a alguien
a quién amé
y la amé tanto que aún me duele
algun músculo imnombrable.