Natalia C
Poeta recién llegado
ETERNO PECADOR
Por qué decirte que te amo si mis ojos no te encuentran,
si has perdido el encanto de noches de luna llena,
si has pecado estrepitoso entre el fango moribundo
condenando tu futuro a lo bajo del pantano.
Hoy, callas, sintiéndote cuán reo
que furioso y doblegado ruegas no perder el tiempo
y has vaciado testarudo sobre el fuego de los cuerpos
que en las noches asaltabas olvidando nuestros sueños
Tocarte hoy, no lo hago
más me sumo en la tonada
de entre negras azucenas que germinan en mi tierra
tierra verde, montañosa que no te conoce ya.
Aparta tu velo del yelmo de mi rostro
y ahógate profundo en tu maldito andar,
no te obvies de lo bueno
ni pregones tus hazañas
que las más cálidas aguas te maldicen sin piedad.
Por qué decirte que te amo si mis ojos no te encuentran,
si has perdido el encanto de noches de luna llena,
si has pecado estrepitoso entre el fango moribundo
condenando tu futuro a lo bajo del pantano.
Hoy, callas, sintiéndote cuán reo
que furioso y doblegado ruegas no perder el tiempo
y has vaciado testarudo sobre el fuego de los cuerpos
que en las noches asaltabas olvidando nuestros sueños
Tocarte hoy, no lo hago
más me sumo en la tonada
de entre negras azucenas que germinan en mi tierra
tierra verde, montañosa que no te conoce ya.
Aparta tu velo del yelmo de mi rostro
y ahógate profundo en tu maldito andar,
no te obvies de lo bueno
ni pregones tus hazañas
que las más cálidas aguas te maldicen sin piedad.