Yaldabaoh Mastema
Poeta recién llegado
Euforia condensada atraviesa mi Alma, dejando atras a la desertica paz y a la mente que se afana. De muchas voluntades, siempre quedo con estas perpetuas ganas que a los dioses del placer aclaman. Santificado jamas nunca querre, brindadme del suculento vino y del rebosado banquete que viene con el. El sociego que sea rapido y perecedero, que al baile y a la fiesta los tengos como herederos. Si gustas de lo que es bueno, cuidad de ello, pues el exceso como tropiezo aguarda en los senderos. Sazonada y a su punto siempre la vida, pero, injuriada con razonamientos y perfida envidia. Yo al que quiero en deseo invito, a destilar los antojos carnales que no limito.