Eva, la primera cirujana,porque a mí me dio la gana.
Soy Adán y hasta hace poco era indiviso,
y así he caminado como un idem por el paraíso.
Pero un día Dios, sin previo aviso,
me durmió sin pedirme permiso.
Cuando desperté me olí el guiso,
que de costilla era y de un decomiso.
Así apareció Eva y me pidió compromiso.
Estaba yo, solo, tan a gusto, que le hice caso omiso.
Pero ella me llevó a una cueva que sería nuestro piso.
Allí me enseña la breva y me gusta lo que diviso.
Noto que algo en mí se eleva, pero no descamiso.
¡¡¡Pero, Dios, eres la pera!!! ¿Porqué no me has hecho circunciso?
Eva, al darse cuenta, hace un inciso.
Adán -me dice Eva -para arreglar esto hacerte una operación es preciso.
- Adelante- le digo, y me tumbo sin mostrarme remiso.
Pues aunque enfermera no era, un mordisco me dio, conciso.
Y por eso estáis ahora aquí todos, al no ser yo un indeciso.
Porque confieso que estuve a punto de declararme insumiso.
y así he caminado como un idem por el paraíso.
Pero un día Dios, sin previo aviso,
me durmió sin pedirme permiso.
Cuando desperté me olí el guiso,
que de costilla era y de un decomiso.
Así apareció Eva y me pidió compromiso.
Estaba yo, solo, tan a gusto, que le hice caso omiso.
Pero ella me llevó a una cueva que sería nuestro piso.
Allí me enseña la breva y me gusta lo que diviso.
Noto que algo en mí se eleva, pero no descamiso.
¡¡¡Pero, Dios, eres la pera!!! ¿Porqué no me has hecho circunciso?
Eva, al darse cuenta, hace un inciso.
Adán -me dice Eva -para arreglar esto hacerte una operación es preciso.
- Adelante- le digo, y me tumbo sin mostrarme remiso.
Pues aunque enfermera no era, un mordisco me dio, conciso.
Y por eso estáis ahora aquí todos, al no ser yo un indeciso.
Porque confieso que estuve a punto de declararme insumiso.
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