Hernan Parada
Poeta adicto al portal
Soy un viaje que no resulta.
Me declaro enamorado.
Aunque, sin que el amor le gane a la vida misma,
(de vez en cuando viene bien sufrir para conocer el bien)
porque todas las maneras van completamente idas;
y, esas maneras no están presentes,
sino siempre susceptibles a construirse a través del día.
Nunca olvido que mi madre fue mamífera,
ni que yo, en algún modo, lo sigo siendo.
No me pierdo por perderme;
aquellos que se autodenominan locos
simplemente están en una categoría autocompasiva.
Consigo lo que consigo,
aunque el intento no resulte;
esta ropa vieja
es invariablemente una ganancia.
En ocasiones las montañas son sólo piedras
sólidas y frías,
y las rosas son más lentas
lentas siguen siendo las rosas.
Yo amo como yo amo,
sin deber ni rezar,
por eso se dice que tengo corazón de piedra
(al menos reconocen que tengo corazón).
Pero sigo siendo;
aunque no estando.
Y, si es verdad que la belleza es
de alguna forma cruel,
ya comprendo porque me deleita
aquella pequeña sombra.
Me declaro enamorado.
Aunque, sin que el amor le gane a la vida misma,
(de vez en cuando viene bien sufrir para conocer el bien)
porque todas las maneras van completamente idas;
y, esas maneras no están presentes,
sino siempre susceptibles a construirse a través del día.
Nunca olvido que mi madre fue mamífera,
ni que yo, en algún modo, lo sigo siendo.
No me pierdo por perderme;
aquellos que se autodenominan locos
simplemente están en una categoría autocompasiva.
Consigo lo que consigo,
aunque el intento no resulte;
esta ropa vieja
es invariablemente una ganancia.
En ocasiones las montañas son sólo piedras
sólidas y frías,
y las rosas son más lentas
lentas siguen siendo las rosas.
Yo amo como yo amo,
sin deber ni rezar,
por eso se dice que tengo corazón de piedra
(al menos reconocen que tengo corazón).
Pero sigo siendo;
aunque no estando.
Y, si es verdad que la belleza es
de alguna forma cruel,
ya comprendo porque me deleita
aquella pequeña sombra.