Me dicen,
por los miradores de herradura,
que son buenos tiempos;
para las lluvias de ideas,
para cumplir las promesas…
donde llegan los sentires como ráfagas…
ociosas tardes,
donde enredadera carmín,
es la ciudad;
y panteras de la calle,
que amontonan la luz y el dialogo en la paleta…
esa filosofía dactilar de los jardines,
y esa mirada,
que se escribe tras la piel…
donde los absorbe,
alguna vibración mágica;
a esos nadadores,
que despertaron en sus cabellos.
por los miradores de herradura,
que son buenos tiempos;
para las lluvias de ideas,
para cumplir las promesas…
donde llegan los sentires como ráfagas…
ociosas tardes,
donde enredadera carmín,
es la ciudad;
y panteras de la calle,
que amontonan la luz y el dialogo en la paleta…
esa filosofía dactilar de los jardines,
y esa mirada,
que se escribe tras la piel…
donde los absorbe,
alguna vibración mágica;
a esos nadadores,
que despertaron en sus cabellos.