Valeria María
Poeta recién llegado
Estudio, acaricio tiernamente las palabras
y hasta las coloco exactamente
allí dónde creo que pertenecen.
Mas, no hallo ninguna adecuada
para plasmar el modo absurdo en que te amo.
Sin guía que enderece mis pasos
a mí misma en lid enfrentada;
ya permito que surjan libres los verbos,
que su definición me vaya nutriendo.
Pronto fijaré el rumbo a tu huella añorada.
En el viaje final a las estrellas,
las almas que conectaron en la Tierra,
se encontrarán de nuevo fragmentadas.
Es tan tentadora tu morada,
que rivaliza con los extremos infiernos
donde cuelga el poeta su manifiesto
cuando emergen las rimas de su garganta.
Entre cascotes cortantes, a ciegas palpando,
intuyo tu sombra y abro los brazos.
Si me alcanza el naciente sol de la mañana
enmudecerán los gritos en mi boca,
de mi pensamiento espantaré las ideas locas.
Valeria María
-mdac-
y hasta las coloco exactamente
allí dónde creo que pertenecen.
Mas, no hallo ninguna adecuada
para plasmar el modo absurdo en que te amo.
Sin guía que enderece mis pasos
a mí misma en lid enfrentada;
ya permito que surjan libres los verbos,
que su definición me vaya nutriendo.
Pronto fijaré el rumbo a tu huella añorada.
En el viaje final a las estrellas,
las almas que conectaron en la Tierra,
se encontrarán de nuevo fragmentadas.
Es tan tentadora tu morada,
que rivaliza con los extremos infiernos
donde cuelga el poeta su manifiesto
cuando emergen las rimas de su garganta.
Entre cascotes cortantes, a ciegas palpando,
intuyo tu sombra y abro los brazos.
Si me alcanza el naciente sol de la mañana
enmudecerán los gritos en mi boca,
de mi pensamiento espantaré las ideas locas.
Valeria María
-mdac-