Bruciata
Poeta asiduo al portal
Y allí esta mi esposo fiel
abrazándome entre sabanas
protegiéndome de mi misma
mientras yo, mujer mundana
le entrego mi sueño a otro.
Mas no se le entrega el todo a la nada,
mas no se cantan serenatas a oídos sordos.
Y aun así me pierdo en recuerdos
preguntándome cuanto valen mis lágrimas
cuando la espera viene sin fecha de caducidad.
Y vuelvo cada día a exiliarme
en el refugio seguro de mi vida
donde los huracanes se controlan con joysticks
a gusto y piacere de su tahúr.
. Donde no me arriesgo a volver a encontrarte.
abrazándome entre sabanas
protegiéndome de mi misma
mientras yo, mujer mundana
le entrego mi sueño a otro.
Mas no se le entrega el todo a la nada,
mas no se cantan serenatas a oídos sordos.
Y aun así me pierdo en recuerdos
preguntándome cuanto valen mis lágrimas
cuando la espera viene sin fecha de caducidad.
Y vuelvo cada día a exiliarme
en el refugio seguro de mi vida
donde los huracanes se controlan con joysticks
a gusto y piacere de su tahúr.
. Donde no me arriesgo a volver a encontrarte.