DeVoRoUx
Poeta veterano y reconocido en el portal.
su aliento penetro mi escafandra
invadió el espacio acrobático donde danzan las ballenas
compensando así el empuje hidrostático de Arquímedes
y las fábulas Antárticas
si, yo camino el mundo silencioso
el universo acuoso de las profundidades del mar,
su fastuosa tenebrosidad / su insospechada alegría
intento escapar de la muerte en sus orillas
olvidar la mierda que somos
entre corales y encajes caprichosos
aquí la lucha es dura, pero digna
no hay arreglos bajo la mesa,
mientras voy hablándole a la anguila
a sus enormes dientes / a su estomago dilatable
recuerdo tu nombre
y callo
es curioso hablarle a los monstruos
a la terrorífica ternura que guardan sus ojos gigantescos,
me recuerdan los ojos de los niños de la calle
corriendo el lentísimo ritmo de los semáforos
con sus caramelos y endurecidas galletas
entonces maldigo los edificios
que se aglomeran cercando los árboles
para que abandonemos a los bosques
y lloro con el viento,
con los desiertos maravillados de tener un oasis
con las mariposas que nacen de tu voz
cantándole perdón a nuestro suelo
si, yo vivo entre los monstruos
que luchan para conservar su presa
aunque éstas, sean mayores que ellos
si, yo camino las profundidades del mar
donde el sol es sólo un recuerdo que posa de rodillas
.
.
.
ya tan solo extraño a la lluvia
y a tus besos
invadió el espacio acrobático donde danzan las ballenas
compensando así el empuje hidrostático de Arquímedes
y las fábulas Antárticas
si, yo camino el mundo silencioso
el universo acuoso de las profundidades del mar,
su fastuosa tenebrosidad / su insospechada alegría
intento escapar de la muerte en sus orillas
olvidar la mierda que somos
entre corales y encajes caprichosos
aquí la lucha es dura, pero digna
no hay arreglos bajo la mesa,
mientras voy hablándole a la anguila
a sus enormes dientes / a su estomago dilatable
recuerdo tu nombre
y callo
es curioso hablarle a los monstruos
a la terrorífica ternura que guardan sus ojos gigantescos,
me recuerdan los ojos de los niños de la calle
corriendo el lentísimo ritmo de los semáforos
con sus caramelos y endurecidas galletas
entonces maldigo los edificios
que se aglomeran cercando los árboles
para que abandonemos a los bosques
y lloro con el viento,
con los desiertos maravillados de tener un oasis
con las mariposas que nacen de tu voz
cantándole perdón a nuestro suelo
si, yo vivo entre los monstruos
que luchan para conservar su presa
aunque éstas, sean mayores que ellos
si, yo camino las profundidades del mar
donde el sol es sólo un recuerdo que posa de rodillas
.
.
.
ya tan solo extraño a la lluvia
y a tus besos
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