Ricardo R. Ruiz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Extranate mi corazón amada mía,
desde el quimérico averno de mi exilio.
Desolación, dolor, paz que no concilio,
ansiedad de hacerme verso en tu poesía!
Extranate mi carne, flor de mis anhelos,
en esta oscuridad que me hiela el alma;
en esta soledad, puñal que me ensalma,
en esta locura que en ti murió de celos!
Y a pesar del hado que de ti me desterró,
es tuyo mi ser en este cuerpo preso:
reo de suplicar por el cielo y por tu beso.
Solitario bardo que a tu vida se aferró,
eso soy yo en mi terrible distancia...
la flor maldita que te ofrendó su fragancia.
desde el quimérico averno de mi exilio.
Desolación, dolor, paz que no concilio,
ansiedad de hacerme verso en tu poesía!
Extranate mi carne, flor de mis anhelos,
en esta oscuridad que me hiela el alma;
en esta soledad, puñal que me ensalma,
en esta locura que en ti murió de celos!
Y a pesar del hado que de ti me desterró,
es tuyo mi ser en este cuerpo preso:
reo de suplicar por el cielo y por tu beso.
Solitario bardo que a tu vida se aferró,
eso soy yo en mi terrible distancia...
la flor maldita que te ofrendó su fragancia.