Martín Terán
Poeta recién llegado
Por las tardes de lluvia
en este mi exilio
Por esas nubes de plomo
que se parece a tu enojo
Por las tardes de lluvia
que no han sucedido
Por las tardes
que hemos perdido
Por las gotas que no caen
juntitas en el río
Por las palabras que mueren
en los pocos suspiros
Por las tardes de lluvia
que no han sucedido
Por las tardes
que hemos perdido
Por las nubes que se agrandan
en el horizonte divino
Por los lugares no vistos
porque no se ha querido
Por las tardes
que hemos perdido
Por un ave que vuela
encima de un río
y un pez que la observa
muriendo de frío
Por dos nubes que se separan
para siempre en su exilio
Por una algarabía que no cabe
en la intensidad de una pluma
Por todo todito
que ha acontecido
Por las tardes de lluvia
que no han sucedido
en este mi exilio
Por esas nubes de plomo
que se parece a tu enojo
Por las tardes de lluvia
que no han sucedido
Por las tardes
que hemos perdido
Por las gotas que no caen
juntitas en el río
Por las palabras que mueren
en los pocos suspiros
Por las tardes de lluvia
que no han sucedido
Por las tardes
que hemos perdido
Por las nubes que se agrandan
en el horizonte divino
Por los lugares no vistos
porque no se ha querido
Por las tardes
que hemos perdido
Por un ave que vuela
encima de un río
y un pez que la observa
muriendo de frío
Por dos nubes que se separan
para siempre en su exilio
Por una algarabía que no cabe
en la intensidad de una pluma
Por todo todito
que ha acontecido
Por las tardes de lluvia
que no han sucedido