IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Un nuevo inicio conmueve a la tierra
e inunda a la muerte siempre ansiosa,
brota una vez mas la vida,
anclada al pecado,
sumergida en una atmosfera de sueños,
aunque asfixiante el peso de su gravedad,
y que grave es la muerte,
perfecta oscuridad,
cuando no se quiebra el dolor,
y que fea es la felicidad,
cuando la imaginación nunca la alcanza,
que ruin es la avaricia,
por perder todo pasado,
pisoteado y olvidado,
que cruda que es la crueldad,
que nace como cualquier presente,
como puente divergente,
como cuenta la gente,
como sus verdades que ahora son mentira,
que nubla mas al sabio que al terco,
porque la ignorancia es poco,
y nuestras dudas, todo,
todo lo que no podremos comprender,
tocando al fantasma eterno del conocimiento,
a la estela de aquella estrella,
a su luz,
que en nuestro presente existe,
pero en el suyo no.
e inunda a la muerte siempre ansiosa,
brota una vez mas la vida,
anclada al pecado,
sumergida en una atmosfera de sueños,
aunque asfixiante el peso de su gravedad,
y que grave es la muerte,
perfecta oscuridad,
cuando no se quiebra el dolor,
y que fea es la felicidad,
cuando la imaginación nunca la alcanza,
que ruin es la avaricia,
por perder todo pasado,
pisoteado y olvidado,
que cruda que es la crueldad,
que nace como cualquier presente,
como puente divergente,
como cuenta la gente,
como sus verdades que ahora son mentira,
que nubla mas al sabio que al terco,
porque la ignorancia es poco,
y nuestras dudas, todo,
todo lo que no podremos comprender,
tocando al fantasma eterno del conocimiento,
a la estela de aquella estrella,
a su luz,
que en nuestro presente existe,
pero en el suyo no.