Noelia.31
Camicace que lanza sus balas en forma de poesía.
Hace mucho tiempo me preguntaron si creía en el amor verdadero,
No se cuanto tiempo me lo pensé pero contesté que bueno...es tan sobrenatural que no había pasado al estudio de la ciencia pero que por esa misma razón, una parte de mí si que creía.
Aunque a veces creer no significa querer encontrarlo,llámalo metáfora o eufemismo pero querer,también significa tener miedo, y nosotros,huimos del miedo,
como si no fuera a alcanzarnos.
Sin embargo,hay otras personas que renuncian a ese miedo, o tal vez lo esconden y se disfrazan de valientes y como guerreros salen a buscarlo,durante toda su vida.
Puede que un día lo encuentren o solo sepan perder por creer que una mirada puede cambiarles la vida.
Hay veces que sale bien, y llega un día que en plena Gran Vía te cruzas con el que será el amor de tu vida aún sin saberlo.
Y aprendes a querer a sangre y a fuego,a tragarte tu ego y dejar de usar la salida de emergencia.
Y fue entonces cuando definí el amor verdadero como aquello que nunca cortará tus alas,que se partirá las manos porque nadie te deje en bragas y tragará más balas que la diana que tienes en el pecho.
Será ese amor tácito que sepa como quererte despacito y te enseñe a correr apreciando todos los detalles,
Que tendrá detalles, esos pequeños que tanto te gustan cuando llegas cansada de un mal día.
Y entonces me miraste,
y sonreías,
y por eso supe que existía,
y que lo tenía delante de mis narices,
que ya no quería comer perdices,
simplemente vivir este viaje,
Contigo.
No se cuanto tiempo me lo pensé pero contesté que bueno...es tan sobrenatural que no había pasado al estudio de la ciencia pero que por esa misma razón, una parte de mí si que creía.
Aunque a veces creer no significa querer encontrarlo,llámalo metáfora o eufemismo pero querer,también significa tener miedo, y nosotros,huimos del miedo,
como si no fuera a alcanzarnos.
Sin embargo,hay otras personas que renuncian a ese miedo, o tal vez lo esconden y se disfrazan de valientes y como guerreros salen a buscarlo,durante toda su vida.
Puede que un día lo encuentren o solo sepan perder por creer que una mirada puede cambiarles la vida.
Hay veces que sale bien, y llega un día que en plena Gran Vía te cruzas con el que será el amor de tu vida aún sin saberlo.
Y aprendes a querer a sangre y a fuego,a tragarte tu ego y dejar de usar la salida de emergencia.
Y fue entonces cuando definí el amor verdadero como aquello que nunca cortará tus alas,que se partirá las manos porque nadie te deje en bragas y tragará más balas que la diana que tienes en el pecho.
Será ese amor tácito que sepa como quererte despacito y te enseñe a correr apreciando todos los detalles,
Que tendrá detalles, esos pequeños que tanto te gustan cuando llegas cansada de un mal día.
Y entonces me miraste,
y sonreías,
y por eso supe que existía,
y que lo tenía delante de mis narices,
que ya no quería comer perdices,
simplemente vivir este viaje,
Contigo.