Luostegrof
Poeta recién llegado
...un beso venenoso, tan solo una palabra. Cualquier cosa lo haría seguir.
Ahora, no le importaba su propia vida; en el momento que ella lo pidiera el desvanecería.
La poca luz que entraba por la ventana no le impedía seguir
Viendo la silueta de ese ser, mucho menos recordarla:
Tenía una mirada hermosa y profunda que cautivaría a cualquiera,
en su delicado cuello permanecía una invitación a acabar con ella,
en sus labios una razón para continuar.
¿Que era lo que el deseaba?
El día como cualquier otro desvaneció hasta llegar a nada.
La luna, su compañera nocturna hablaba con el para evitar que enloqueciera
pero a pesar de sus esfuerzos el solo repetía su nombre.
¿Era este el final de su existir?
Sin sueños ni aspiraciones, una mente fría segada por el delirio de alguien que quizá jamás existió,
¿Merece esto ser llamado vida?
Era alimentado por solo una esperanza e iluminado por una vela en medio de la oscuridad.
Pero el seguía estando seguro de que ella llegaría en cualquier instante.
De pronto, una mañana pudo por algunos segundos escuchar su voz,
el aire se volvió nocivo, y solo el perfume de ella le permitía seguir respirando.
Cada día era algo mas asta ahora, que estando lejos de ella no podría mantenerse en pie,
pero por una promesa el debería seguir viviendo asta tener un suspiro suyo para poder morir.
¿Era esto solo un mal sueño?
Insomnio, una vida sin sentido, aire toxico, ¿que mas podría ella provocarle?
entre más perdía, menos seguro estaba de su existencia,
¿podría ser solo un sueño pasajero?
Un delirio, un miedo, talvez el temor así mismo.
Estando casi convencido de que ella era solo una traición de su
subconsciente decidió simplemente despertar
Ahora, no le importaba su propia vida; en el momento que ella lo pidiera el desvanecería.
La poca luz que entraba por la ventana no le impedía seguir
Viendo la silueta de ese ser, mucho menos recordarla:
Tenía una mirada hermosa y profunda que cautivaría a cualquiera,
en su delicado cuello permanecía una invitación a acabar con ella,
en sus labios una razón para continuar.
¿Que era lo que el deseaba?
El día como cualquier otro desvaneció hasta llegar a nada.
La luna, su compañera nocturna hablaba con el para evitar que enloqueciera
pero a pesar de sus esfuerzos el solo repetía su nombre.
¿Era este el final de su existir?
Sin sueños ni aspiraciones, una mente fría segada por el delirio de alguien que quizá jamás existió,
¿Merece esto ser llamado vida?
Era alimentado por solo una esperanza e iluminado por una vela en medio de la oscuridad.
Pero el seguía estando seguro de que ella llegaría en cualquier instante.
De pronto, una mañana pudo por algunos segundos escuchar su voz,
el aire se volvió nocivo, y solo el perfume de ella le permitía seguir respirando.
Cada día era algo mas asta ahora, que estando lejos de ella no podría mantenerse en pie,
pero por una promesa el debería seguir viviendo asta tener un suspiro suyo para poder morir.
¿Era esto solo un mal sueño?
Insomnio, una vida sin sentido, aire toxico, ¿que mas podría ella provocarle?
entre más perdía, menos seguro estaba de su existencia,
¿podría ser solo un sueño pasajero?
Un delirio, un miedo, talvez el temor así mismo.
Estando casi convencido de que ella era solo una traición de su
subconsciente decidió simplemente despertar