cristobal monzon lemus
Poeta que considera el portal su segunda casa
De pronto me sorprendió nueva visión de
un atractivo ignorado, y el interés de estar
muy junto a quien pasó por mucho tiempo
desapercibida, ahora necesidad de tomarle
la mano, deseaba estar junto a ella.
Soy hembra me dijo, de una raigambre
sofisticada, no me atrae cualquier hombre,
me gusta el varón macho.
Enfrentado a nueva conquista, personalidad
diferente, confesarle cuanto me gusta, ella
me dio ésta respuesta: Soy dama de otros
gustos, no tengo prisa, espero un caballero.
Una señorita condecorada de mucha belleza,
escuchó atenta e interesada, mis cuitas
de amor por ella, su respuesta una sentencia:
Como yo de joven, hay alguien a la espera de
un sí lo acepto.
Quizás no daba cuenta del paso de mis años:
En una fiesta me enamoré, de alguien
compatible con los suyos. Casi me ahogo en sus
palabras: Soy señora casada hoy divorciada,
no creo en los hombres, para nada.
Cada episodio llevó su tiempo de supuesto
romance ,de mí parte, apasionado. con enlaces
de paseos, invitaciones, dudas Y coqueteos, pero
al final nada en serio.
De una hembra, a una dama, pasando por una
señorita, a una señora divorciada, todas con
distintas reacciones; conocí lo que todas ellas son:
Una mujer, casi en el atardecer de su primavera,
fui su verano, ella esperaba para mí suerte, en la
estación del tiempo, su pasajero.