Extendida como una luz opaca
la tarde se hace simple y desvalida.
Un leve azul corona las alturas
polvoreadas de nubes blanquecinas.
Y un verdor claroscuro se adormece
en el pálido tono del verano
que se asoma brumoso en el ambiente.
Atribulado el corazón revienta
como un soplo de furia en la tormenta,
hasta quedar sumido en la nostalgia.
Es el amor pegado en la memoria
el que no cesa nunca de pensarte...
Un silbido de sombras me traspasa
y una pena sin luna me oscurece
la mirada enterrada en la distancia
como una flecha hundida entre la noche.
GermAn g
la tarde se hace simple y desvalida.
Un leve azul corona las alturas
polvoreadas de nubes blanquecinas.
Y un verdor claroscuro se adormece
en el pálido tono del verano
que se asoma brumoso en el ambiente.
Atribulado el corazón revienta
como un soplo de furia en la tormenta,
hasta quedar sumido en la nostalgia.
Es el amor pegado en la memoria
el que no cesa nunca de pensarte...
Un silbido de sombras me traspasa
y una pena sin luna me oscurece
la mirada enterrada en la distancia
como una flecha hundida entre la noche.
GermAn g