Me gusta el silencio, pero me gustas mas tu en silencio, me gusta más nosotros silenciando al mundo, imaginarme tomada de tu mano, abrazada a tu cintura, con tu rostro frente al mio, con mi futuro en tus pupilas, me gusta mas sonreirle al infortunio si te tengo conmigo, me gustan tus mejillas sonrojadas y tu sonrisa de siempre, tu sonrisa, como extraño tu sonrisa, y tus ojos, tan dulces en los mios.
Extraño la brisa de tu voz en mis oídos y tu pausada respiración sobre mi cuello, extraño también pasar el día contigo sin mas preocupación que caminar sin rumbo para encontrarnos de vuelta, pero solo en letras te extraño, solo en letras, como si extrañarte me librara de la culpa, de mi culpa.
Soy culpable de no encontrarle sentido a la rutina, de no esperar demasiado de la vida, de llorar por pequeñeces, de apreciar el sol solo en días de lluvia, de apreciar la lluvia todo el tiempo, de no decir mentiras piadosas y de callar aveces cosas importantes y lo peor soy culpable por que quiero, por que puedo ser culpable.
Extraño también amigo mio las confidencias y decirte que si por molestarte, las tardes lluviosas imaginándote ahí, sonriéndote de todo y es que al lado tuyo la tristeza parece cosa de otro mundo. Todo tu pareces venido de un lugar lejano, no eres tan simple como un ángel, pero el cielo pareciera ser real cuando me miras.
Soy culpable de extrañar solo la parte izquierda de tu cuerpo, solo un momento que quizá yo misma he maquillado a mis conveniencias, pero es que recuerdo aquellos días cuando apenas eramos capaces de mirar y sonreírnos y no puedo evitar que una nostálgica sonrisa se instale en mi rostro.
Extraño la brisa de tu voz en mis oídos y tu pausada respiración sobre mi cuello, extraño también pasar el día contigo sin mas preocupación que caminar sin rumbo para encontrarnos de vuelta, pero solo en letras te extraño, solo en letras, como si extrañarte me librara de la culpa, de mi culpa.
Soy culpable de no encontrarle sentido a la rutina, de no esperar demasiado de la vida, de llorar por pequeñeces, de apreciar el sol solo en días de lluvia, de apreciar la lluvia todo el tiempo, de no decir mentiras piadosas y de callar aveces cosas importantes y lo peor soy culpable por que quiero, por que puedo ser culpable.
Extraño también amigo mio las confidencias y decirte que si por molestarte, las tardes lluviosas imaginándote ahí, sonriéndote de todo y es que al lado tuyo la tristeza parece cosa de otro mundo. Todo tu pareces venido de un lugar lejano, no eres tan simple como un ángel, pero el cielo pareciera ser real cuando me miras.
Soy culpable de extrañar solo la parte izquierda de tu cuerpo, solo un momento que quizá yo misma he maquillado a mis conveniencias, pero es que recuerdo aquellos días cuando apenas eramos capaces de mirar y sonreírnos y no puedo evitar que una nostálgica sonrisa se instale en mi rostro.