ricky lagarto
Poeta recién llegado
“Extrañas sensaciones”
Abrázame muy fuerte como si fuera mi última despedida
como si me dejaras de ver por mucho, mucho tiempo
como si tu ojos se apagaran o mi cuerpo se hiciera
invisible o simplemente fuera de noche todo el día
de hoy.
Abrázame con la ternura de tus palabras más sinceras
que dijiste el día en que me olvide de mí y luego me olvide
de nosotros dos, revive un poco de esos sencillos pero
elegantes momentos de amor.
Abrázame con la voluntad que tienes para seguir tras
mis apresurados pasos o persiguiendo mi desvanecida
sombra que trata de escapar de este preciso instante
sin saber a donde iremos a llegar.
Abrázame con toda la fuerza de tus brazos, con esa rabia
que tienes al defender lo que no es tuyo y luchar por
obtenerlo, con esa ira que despiertas cada que me miras
bostezar con la misma y decepcionante actitud que
tengo antes de dormir.
Abrázame y aprieta mi tan azotada actitud de tantos años
perdidos en una ciudad construida de papel vulnerable a la
envidia de todo aquel que no conoce mi falsa forma de ser.
Abrázame como el fuego que me quema mi razón como el
infernal calor que se esconde dentro de mi cuerpo y hace
que viva teniendo sed.
Abre esos brazos hasta que acaricies con tus manos ese aire
que lleva toda la vida tratando de hacernos volar, en un
mismo cielo, en un mismo viaje, en un mismo destino así
sencillamente hasta el mismo fin.
Abrázame muy fuerte como si fuera mi última despedida
como si me dejaras de ver por mucho, mucho tiempo
como si tu ojos se apagaran o mi cuerpo se hiciera
invisible o simplemente fuera de noche todo el día
de hoy.
Abrázame con la ternura de tus palabras más sinceras
que dijiste el día en que me olvide de mí y luego me olvide
de nosotros dos, revive un poco de esos sencillos pero
elegantes momentos de amor.
Abrázame con la voluntad que tienes para seguir tras
mis apresurados pasos o persiguiendo mi desvanecida
sombra que trata de escapar de este preciso instante
sin saber a donde iremos a llegar.
Abrázame con toda la fuerza de tus brazos, con esa rabia
que tienes al defender lo que no es tuyo y luchar por
obtenerlo, con esa ira que despiertas cada que me miras
bostezar con la misma y decepcionante actitud que
tengo antes de dormir.
Abrázame y aprieta mi tan azotada actitud de tantos años
perdidos en una ciudad construida de papel vulnerable a la
envidia de todo aquel que no conoce mi falsa forma de ser.
Abrázame como el fuego que me quema mi razón como el
infernal calor que se esconde dentro de mi cuerpo y hace
que viva teniendo sed.
Abre esos brazos hasta que acaricies con tus manos ese aire
que lleva toda la vida tratando de hacernos volar, en un
mismo cielo, en un mismo viaje, en un mismo destino así
sencillamente hasta el mismo fin.
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