Jack82
Poeta recién llegado
Por fín suena la sirena que nos avisa el final de la jornada. Dejo lo que estoy haciendo y me voy a medio trote a dejar algo a la taquilla. Un compañero me dice que acaba de pasar el tipo que reparte la pasta de las horas extras por allí, y otro me indica dónde está. Voy casi corriendo para no tener que esperar a cobrar al día siguiente ni tener que buscarlo. Me acerco a un pequeño grupo de personas que lo rodea y espera su turno. Pregunta mi nombre, busca entre los sobres y me da el mío. Le doy las gracias (por costumbre) y tras mirarme no dice ni mu tras esa mascarilla que tapa una aguileña nariz. Me voy pensando en que la próxima le va a dar las gracias su tía.