luvitin
Poeta adicto al portal
Es como un temblor,
tal vez una brisa fría, suave de nostalgia,
tu ternura me subleva, me llenan de caricias,
el día es otro, ajeno, lejano y certero,
en el alma pega, allí donde el rubor es dueño.
Alondras cantan, susurran,
son pájaros de nubes entre tus rayos de luces,
allí están, lo siento, me perturban suavemente,
me recuerdan tu cuerpo mujer de cielo, temerosa,
inquieta, con tus dudas a cuestas y tu tensa calma.
Una sonrisa vuela, me envuelve,
me atesora y le ponen anclas a mi barca de sueños,
naufrago en tus caricias de rojo terciopelo,
será la espera dueña del amor, un racimo tus manos,
tu mirada un mar de deseos tiernos, de volcanes,
y será la noche, la ansiada noche la que calme.
Tito Visentín