licprof
Poeta fiel al portal
justo en època de fiestas y de vacaciones
y de pandemia, me
desestabilizan, intranquilizàndome
mediante mentiras burdas
de tecnòcratas desconocidos, que,
se dirìa, pretenden montarme alguna especie de trampa o trama siniestras
que desconozco totalmente
para mi mal
me impiden concentrarme
"intentamos comunicarnos con Ud." afirman
es decir que no se comunicaron
ya que disponen de todos mis datos
què concepto tendràn de la educaciòn
estos seres o criaturas vagamente ministeriales
que mienten de la forma màs burda?
desconozco
para evadirme de estas pequeñas miserias cotidianas sin ningùn sentido
procuro escribir alguna clase de antipoema narrativo
mientras escucho mùsica
esta vez se trata del flaco spinetta
pero me es casi imposible:
no puedo sacarme de la cabeza
la idea de la absoluta idiotez humana
la impotencia para tomar conciencia de la propia impotencia
como sabiamente afirma gurdjeff
ouspensky mediante
es inùtil: la idea de la inconmensurable estupidez humana
se me ha metido fatalmente en la cabeza
y no me la puedo sacar de encima
lo cual me desestabiliza
impidièndome concentrarme en lo que estoy haciendo
los burdos tecnòcratas neoliberales
han llegado al poder polìtico
luego de años de militar en los arduos cafès del centro de la ciudad
y hacer toda clase de relaciones sociales y sexuales
para ir trepando convenientemente
y disfrutar de un suculento salario
que los tristes ciudadanos comunes
acostumbran pagar con sus caros impuestos
que bàsicamente les cuesta un ojo de la cara
colapsados de trabajo
los malditos buròcratas laboran
hasta altas horas de la noche
rodeados de alegres computadoras
en las que escuchan cumbia villera o romàntica
a pesar de que se precian de pertenecer a
la màs rancia nobleza criolla
o como mìnimo provenir de allì
en efecto, la mùsica
clàsica ha quedado
muy atràs en el tiempo, ya no es
patrimonio de la aristocracia
sino màs bien
artìculo de museo
y de unas pocas radios
no debo preocuparme, mientras tanto
paso los dìas y las noches
jugando al ajedrez
haciendo ejercicio fìsico y mental
caminando y trotando por el parque
alrededor de la estatua ecuestre del hèroe o padre de la patria
grande
o
escribiendo poemas narrativos
a los que tengo acostumbrados
a unos pocos lectores
de un foro de poesìa
mientras escucho mùsica
de spinetta
entre otros
y de pandemia, me
desestabilizan, intranquilizàndome
mediante mentiras burdas
de tecnòcratas desconocidos, que,
se dirìa, pretenden montarme alguna especie de trampa o trama siniestras
que desconozco totalmente
para mi mal
me impiden concentrarme
"intentamos comunicarnos con Ud." afirman
es decir que no se comunicaron
ya que disponen de todos mis datos
què concepto tendràn de la educaciòn
estos seres o criaturas vagamente ministeriales
que mienten de la forma màs burda?
desconozco
para evadirme de estas pequeñas miserias cotidianas sin ningùn sentido
procuro escribir alguna clase de antipoema narrativo
mientras escucho mùsica
esta vez se trata del flaco spinetta
pero me es casi imposible:
no puedo sacarme de la cabeza
la idea de la absoluta idiotez humana
la impotencia para tomar conciencia de la propia impotencia
como sabiamente afirma gurdjeff
ouspensky mediante
es inùtil: la idea de la inconmensurable estupidez humana
se me ha metido fatalmente en la cabeza
y no me la puedo sacar de encima
lo cual me desestabiliza
impidièndome concentrarme en lo que estoy haciendo
los burdos tecnòcratas neoliberales
han llegado al poder polìtico
luego de años de militar en los arduos cafès del centro de la ciudad
y hacer toda clase de relaciones sociales y sexuales
para ir trepando convenientemente
y disfrutar de un suculento salario
que los tristes ciudadanos comunes
acostumbran pagar con sus caros impuestos
que bàsicamente les cuesta un ojo de la cara
colapsados de trabajo
los malditos buròcratas laboran
hasta altas horas de la noche
rodeados de alegres computadoras
en las que escuchan cumbia villera o romàntica
a pesar de que se precian de pertenecer a
la màs rancia nobleza criolla
o como mìnimo provenir de allì
en efecto, la mùsica
clàsica ha quedado
muy atràs en el tiempo, ya no es
patrimonio de la aristocracia
sino màs bien
artìculo de museo
y de unas pocas radios
no debo preocuparme, mientras tanto
paso los dìas y las noches
jugando al ajedrez
haciendo ejercicio fìsico y mental
caminando y trotando por el parque
alrededor de la estatua ecuestre del hèroe o padre de la patria
grande
o
escribiendo poemas narrativos
a los que tengo acostumbrados
a unos pocos lectores
de un foro de poesìa
mientras escucho mùsica
de spinetta
entre otros