David Martinez Vilches
Amigo de la Poesía Clásica
Un reto se afrentaron dos amigos
que estaban a la sombra de una higuera,
y así, el reto era
quien de los dos comiera tantos higos.
Después de la merienda,
la digestión, inhesperada hacienda,
venía con su fino
regusto a remover el intestino.
Entonces al servicio,
se fueron, y por esto la disputa,
de quien primero se quitara el vicio
de la sabida fruta.
Y digo el ganador, con sus razones:
"Pues ya que si gané, y no hubo apuesta,
ahora digo esta:
Yo que aguanté los higos a montones,
aguanta tú el deshecho en tus calzones."
Pues el que lucha y gana decidido
por siempre tiene premio merecido.
que estaban a la sombra de una higuera,
y así, el reto era
quien de los dos comiera tantos higos.
Después de la merienda,
la digestión, inhesperada hacienda,
venía con su fino
regusto a remover el intestino.
Entonces al servicio,
se fueron, y por esto la disputa,
de quien primero se quitara el vicio
de la sabida fruta.
Y digo el ganador, con sus razones:
"Pues ya que si gané, y no hubo apuesta,
ahora digo esta:
Yo que aguanté los higos a montones,
aguanta tú el deshecho en tus calzones."
Pues el que lucha y gana decidido
por siempre tiene premio merecido.
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:¡Puaf!: