Víctor Ugaz Bermejo
refugio felino
¿De cuantas maneras se pinta una esperanza?
¿De tantos tamaños y formas?
Y hasta quizá tengas especies.
Pero en su concepción
solo existe un solo motivo:
Vivir,
el desarrollo de la misma
le va dando diferentes tonalidades,
según nuestro estado de ánimo
y la posibilidad de superación propia,
es entonces que ante la necesidad
se vuelve una norma de ser;
un estilo que se observa.
Pero que no se contagia,
al menos creo yo.
Si la vida es lo primordial
y vivirla de la mejor manera,
una razón;
píntame este día de esperanza,
no sé de cualquier color,
es mucho lo que te extraño
y tanto lo que te necesito.
Ponle un tantito del color de tus cabellos
del despertar de otoño, perfumado
de hojas caídas y a pradera dorada.
Agrégale el esmalte de tu sonrisa
para despejar lo gris de mis horizontes;
cuando mezcles colores
no olvides poner el de tu mirada
así, aseguro los sueños,
aquellos que te adormecen
y que a mi me ilusionan.
Píntame de tu esperanza
con los pinceles de tus dedos,
con la paleta de tus palmas extendidas,
en el lienzo de mi cuerpo.
Ahuyenta el invierno, frío cruel
que resquebraja a mi corazón,
sé la eterna primavera
que siembra perfumes en mi piel.
¿De tantos tamaños y formas?
Y hasta quizá tengas especies.
Pero en su concepción
solo existe un solo motivo:
Vivir,
el desarrollo de la misma
le va dando diferentes tonalidades,
según nuestro estado de ánimo
y la posibilidad de superación propia,
es entonces que ante la necesidad
se vuelve una norma de ser;
un estilo que se observa.
Pero que no se contagia,
al menos creo yo.
Si la vida es lo primordial
y vivirla de la mejor manera,
una razón;
píntame este día de esperanza,
no sé de cualquier color,
es mucho lo que te extraño
y tanto lo que te necesito.
Ponle un tantito del color de tus cabellos
del despertar de otoño, perfumado
de hojas caídas y a pradera dorada.
Agrégale el esmalte de tu sonrisa
para despejar lo gris de mis horizontes;
cuando mezcles colores
no olvides poner el de tu mirada
así, aseguro los sueños,
aquellos que te adormecen
y que a mi me ilusionan.
Píntame de tu esperanza
con los pinceles de tus dedos,
con la paleta de tus palmas extendidas,
en el lienzo de mi cuerpo.
Ahuyenta el invierno, frío cruel
que resquebraja a mi corazón,
sé la eterna primavera
que siembra perfumes en mi piel.
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