Wicc
Poeta recién llegado
Eterna guerra entre lo divino y lo terrenal,
Aquellos de invaluable cobardia y refinada hipocresia revestidos de de absoluta confianza innegable falsa,
Solo merte espiritual pasa por sus corazones,
Mentes inundadas de empalagosa amargura cristalizada en sueños subconscientes ataviados por la realidad,
Busquen en sobre el agua lo que en medio de ella no pudieron encontrar,
Ruinas en el viento, invisibles a la mirada pero sublimes al alma.
Hundete en tu suelo de diamantes y fulmina con tu luz tus propios labios que sangran mi espiritu con cada palabra dicha y destrozan el tuyo con cada sentimiento oculto en ti,
Odiame por ser yo quien te regresa del astral imaginario,
Odiame, por que un sentimiento tan profundo solo es merecido por quien de verdad importa,
No olvides que el tiempo no cura las heridas expuestas a lagrimas como las tuyas... acidas... venenosas.
Ellos, que entran al infierno y jamas pierden las alas,
ellos, que por ti se quemarian mil veces y que como yo lo han hecho, aunque a diferencia de ellos yo ya espero sin ganas ver como te ahogas en tu propia saliva.
La fuente se agota con cada golpe.
Un eclipse lastima la mirada del vigilante siempre presente.
Caminos paralelos con el mismo destino
a pesar del obstaculo enigmatico del poder divino,
Escuchalo, aunque no puedas verlo,
sientelo aunque no puedas tocarlo,
tal vez te saque del tunel,
tal vez te salve de la muerte.
Tal libre que se pierde en si mismo... tan ausente.
Reveladores frases profeticas absurdas que viajan hacia el desierto y por ese vacio se vuelven creibles,
el aire olvida respirar,
falta lo que esta frente a frente.
Venerar a las rocas... alagos estupidos, o sabios si se ama lo palpable.
El velo de la incertidumbre desvanece la realidad hermosa pero entorpecida por falacias divinamente ensombrecidas.
El ultimo soplo de verdad permenece oculto tras la capa invisible de la mirada, tras tu lengua invalida...
Aquellos de invaluable cobardia y refinada hipocresia revestidos de de absoluta confianza innegable falsa,
Solo merte espiritual pasa por sus corazones,
Mentes inundadas de empalagosa amargura cristalizada en sueños subconscientes ataviados por la realidad,
Busquen en sobre el agua lo que en medio de ella no pudieron encontrar,
Ruinas en el viento, invisibles a la mirada pero sublimes al alma.
Hundete en tu suelo de diamantes y fulmina con tu luz tus propios labios que sangran mi espiritu con cada palabra dicha y destrozan el tuyo con cada sentimiento oculto en ti,
Odiame por ser yo quien te regresa del astral imaginario,
Odiame, por que un sentimiento tan profundo solo es merecido por quien de verdad importa,
No olvides que el tiempo no cura las heridas expuestas a lagrimas como las tuyas... acidas... venenosas.
Ellos, que entran al infierno y jamas pierden las alas,
ellos, que por ti se quemarian mil veces y que como yo lo han hecho, aunque a diferencia de ellos yo ya espero sin ganas ver como te ahogas en tu propia saliva.
La fuente se agota con cada golpe.
Un eclipse lastima la mirada del vigilante siempre presente.
Caminos paralelos con el mismo destino
a pesar del obstaculo enigmatico del poder divino,
Escuchalo, aunque no puedas verlo,
sientelo aunque no puedas tocarlo,
tal vez te saque del tunel,
tal vez te salve de la muerte.
Tal libre que se pierde en si mismo... tan ausente.
Reveladores frases profeticas absurdas que viajan hacia el desierto y por ese vacio se vuelven creibles,
el aire olvida respirar,
falta lo que esta frente a frente.
Venerar a las rocas... alagos estupidos, o sabios si se ama lo palpable.
El velo de la incertidumbre desvanece la realidad hermosa pero entorpecida por falacias divinamente ensombrecidas.
El ultimo soplo de verdad permenece oculto tras la capa invisible de la mirada, tras tu lengua invalida...
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