Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Faldoncillos de aguadora
Y Durero se inclina,
y aquél se nos mea.
¡Qué burra más fina!,
que churra diarrea;
un viento calina
de un sol que lo sea,
nos llena la espina,
y al ser cotorrea
en piel melanina
los pies nos arrea.
Todos eran hermanos:
“El hermano bosque, el hermano fuente,
el hermano torpe, el hermano coste,
el hermano rico, el hermano pobre,
el hermano mar, el hermano río,
el hermano va, y el hermano pío”
Van caminando hacia el monte,
van recitando, y otros responden:
“¡Menuda paliza!”
Unos tras otros
se acercan a la ermita
a pie y con sus potros;
unos despacio, otros deprisa,
unos rezando, otros ceniza.
Todos hermanos
de distinta camisa;
unas azules, otras son rojas,
unas gandules, otras suntuosas,
sudores de hules, sobacos de rosas.
La misma mentira es traición dolorosa,
que llena la vida en noches de luna,
en que llega la huida y aúlla espantosa
dejando una espuma de pompa azarosa;
y dura la tea, se enciende la brea oscura aceitosa.
Durero, hoy caen chorrillos
que bajan de las alturas,
sin piel no los notas,
con luz se ven muchas gotas…
Que las nubes son cantarillos,
pastorcillos de hermosuras,
faldoncillos de aguadora.
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