oscar krudo
Poeta recién llegado
FALSA INDIFERENCIA ANTE TU PARTIR
Hubo un tiempo de cuchillos y otro de plumas
porque existe la pausa entre los extremos
que se pretenden ver desde la distancia.
Pero nunca volaste ni nunca te corté las alas,
porque nunca fuiste un deseo refrenado
entre la sangrienta inercia de la nada.
¿Cuando acabarás de observar el pasado
por querer saber tu futuro?.
Te has acobardado y tu indolencia
es la pausa interminable que quiere entender
lo que has sido a costa de obviar lo que pasa.
Te alejaste de mi y desconoces la causa.
Dije..¡vete!, y no supe si estabas cerca
porque me daba igual saber quién eras.
No tenia ganas ni de extrañarte ni de reprochar
razones que nada explicaban a quién no entendia
porqué entonces necesitabas conocerte
olvidando todo lo que aprendimos juntos.
Parecía indiferencia y era enfado...
...fué, nada más ...fué...
Siento que fuese.
Fuimos el tiempo de los cuchillos y las plumas,
y quise acariciar tus desgarros,
ya que nos pareciamos tanto que a veces no sabía
si irme contigo e intentar parar el tiempo siendo
nuestro mal y nuestra falsa cura,
y que todo fuese todo en cualquier momento
cuando solo importase que estuviésemos juntos.
Fuistes cómo una gota que se deslizó entre mis dedos
dejándome sentir el rastro de su caricia,
que ahora entiendo en su pasado discurrir
de reflejos de tacto variable y rumbo salvaje.
Empecé a entender que no existen los recuerdos
sinó múltiples sentidos de las partes que no son un todo.
Se curó la indiferencia del enfado
y aún me sangra tu partir.
Hubo un tiempo de cuchillos y otro de plumas
porque existe la pausa entre los extremos
que se pretenden ver desde la distancia.
Pero nunca volaste ni nunca te corté las alas,
porque nunca fuiste un deseo refrenado
entre la sangrienta inercia de la nada.
¿Cuando acabarás de observar el pasado
por querer saber tu futuro?.
Te has acobardado y tu indolencia
es la pausa interminable que quiere entender
lo que has sido a costa de obviar lo que pasa.
Te alejaste de mi y desconoces la causa.
Dije..¡vete!, y no supe si estabas cerca
porque me daba igual saber quién eras.
No tenia ganas ni de extrañarte ni de reprochar
razones que nada explicaban a quién no entendia
porqué entonces necesitabas conocerte
olvidando todo lo que aprendimos juntos.
Parecía indiferencia y era enfado...
...fué, nada más ...fué...
Siento que fuese.
Fuimos el tiempo de los cuchillos y las plumas,
y quise acariciar tus desgarros,
ya que nos pareciamos tanto que a veces no sabía
si irme contigo e intentar parar el tiempo siendo
nuestro mal y nuestra falsa cura,
y que todo fuese todo en cualquier momento
cuando solo importase que estuviésemos juntos.
Fuistes cómo una gota que se deslizó entre mis dedos
dejándome sentir el rastro de su caricia,
que ahora entiendo en su pasado discurrir
de reflejos de tacto variable y rumbo salvaje.
Empecé a entender que no existen los recuerdos
sinó múltiples sentidos de las partes que no son un todo.
Se curó la indiferencia del enfado
y aún me sangra tu partir.