Indira
Poeta recién llegado
No entiendo lo que me pasa,
siento un dolor que se suma al odio que tengo.
¿Qué hay si no quiero verte? ¿Qué hay si no quiero hablarte?
Mi garganta posee un nudo, mágicamente atado, difícil de deshacer.
Quiero abrasarte repetía la engañosa mentira,
yo lo creía, ansiando lo mismo, esperando un calido beso
roto, insulso, irreal, finalmente imaginario.
No entiendo como la vida sigue, camina hacia delante, llevándose todo a su paso,
y yo sin embargo, retrocedo, por un oscuro y solitario sendero
donde nadie me escucha y nadie me ve.
Estoy acá, no te importa, estoy a punto de caer, no te preocupa.
Encerrándote en un mundo utópico, donde todo es tan fácil de obtener
No hay oscuras noches, solo días soleados para ti.
Te elegí sobre todo, y todo me sobrepaso a mí en ti
Elegí lastimarme, dañarme por algo que amo
No debería pasar por esto, no debería sentirme así.
Deberíamos estar abrazados bajo las estrellas,
como un día prometí,
como la engañosa mentira me prometió a mí.
¿Pero qué pudo hacer? No soy dueña de tus decisiones,
yo solo tengo la llave de tu silencio.
Indira
siento un dolor que se suma al odio que tengo.
¿Qué hay si no quiero verte? ¿Qué hay si no quiero hablarte?
Mi garganta posee un nudo, mágicamente atado, difícil de deshacer.
Quiero abrasarte repetía la engañosa mentira,
yo lo creía, ansiando lo mismo, esperando un calido beso
roto, insulso, irreal, finalmente imaginario.
No entiendo como la vida sigue, camina hacia delante, llevándose todo a su paso,
y yo sin embargo, retrocedo, por un oscuro y solitario sendero
donde nadie me escucha y nadie me ve.
Estoy acá, no te importa, estoy a punto de caer, no te preocupa.
Encerrándote en un mundo utópico, donde todo es tan fácil de obtener
No hay oscuras noches, solo días soleados para ti.
Te elegí sobre todo, y todo me sobrepaso a mí en ti
Elegí lastimarme, dañarme por algo que amo
No debería pasar por esto, no debería sentirme así.
Deberíamos estar abrazados bajo las estrellas,
como un día prometí,
como la engañosa mentira me prometió a mí.
¿Pero qué pudo hacer? No soy dueña de tus decisiones,
yo solo tengo la llave de tu silencio.
Indira