cesar curiel
Poeta que considera el portal su segunda casa
Juraste amarme por sobre el tiempo
y la distancia
y entre cardos vencer las diferencias.
Muy pronto olvidaste tú penitencia
para volver a los brazos del olvido.
Fue el amor la falsa melodía
que tocara un violín viejo y seco
sobre lagunas de melancolía.
Probé con nostalgia cada beso
en mi herida
la que causaste con tu partida.
Fui juglar de noches repartidas
entre sollozos de ruinas viejas;
pronunciando tú nombre a escondidas.
Me fui a un rincón de tantos
con mi tristeza a hurtadillas
recordando toneladas de alegrías.
Ahora veo con angustia como te alejas
dejando el fantasma de tu presencia
caminar por mis pasillos;
y a solas me inclino, para recordar
tan solo tu silueta.
¿A donde te has ido?
pues te llevaste mi juventud y vida,
dejándola con una pena vacía
y un sinfín de recuerdos que no se olvidan.
y la distancia
y entre cardos vencer las diferencias.
Muy pronto olvidaste tú penitencia
para volver a los brazos del olvido.
Fue el amor la falsa melodía
que tocara un violín viejo y seco
sobre lagunas de melancolía.
Probé con nostalgia cada beso
en mi herida
la que causaste con tu partida.
Fui juglar de noches repartidas
entre sollozos de ruinas viejas;
pronunciando tú nombre a escondidas.
Me fui a un rincón de tantos
con mi tristeza a hurtadillas
recordando toneladas de alegrías.
Ahora veo con angustia como te alejas
dejando el fantasma de tu presencia
caminar por mis pasillos;
y a solas me inclino, para recordar
tan solo tu silueta.
¿A donde te has ido?
pues te llevaste mi juventud y vida,
dejándola con una pena vacía
y un sinfín de recuerdos que no se olvidan.