El Arethra
Poeta recién llegado
En la mansa quietud de las noches pendías
Solías merodear por melancólicas fronteras
Y a mi encuentro salías eterna tal cual eras
Hechizabas el tiempo, las horas suspendías.
Tu rastro de silencio reflejado en la laguna,
Ondulabas pálida en el agua verde oscura
llamándome a morir en tu fría sepultura,
y mi amor fue tan cobarde, amada luna.
Esfera de hielo que flotas
Mortecina y distante entre nubes remotas
como el ojo de un dios entre gotas de espuma.
Quiero que me digas dulcemente
Hacia donde te fugaste en el poniente
dejándome los versos perdidos en la bruma.
Solías merodear por melancólicas fronteras
Y a mi encuentro salías eterna tal cual eras
Hechizabas el tiempo, las horas suspendías.
Tu rastro de silencio reflejado en la laguna,
Ondulabas pálida en el agua verde oscura
llamándome a morir en tu fría sepultura,
y mi amor fue tan cobarde, amada luna.
Esfera de hielo que flotas
Mortecina y distante entre nubes remotas
como el ojo de un dios entre gotas de espuma.
Quiero que me digas dulcemente
Hacia donde te fugaste en el poniente
dejándome los versos perdidos en la bruma.