cesarfco.cd
Poeta que no puede vivir sin el portal
[TABLE="width: 750"]
[TR]
[TD]En un momento de quimera
se encendió el mechero en pleno
diluyendo de la ley, al noveno,
por el regreso de la primavera.
Me miro de rodillas ante el altar
pidiendo perdón de antemano,
pues será por su odio o por mi mano
que uno de los dos tendrá que matar.
Miré sin retraimiento
a la mujer de otro asceta,
tomando la nueva faceta
de cortejo con flores y aliento.
Ignoraba que tenía
quien cantara a su oído.
Por eso solo pido
olvidar su letanía.
El mejor ungüento será la distancia
para menguar la temperatura.
En estos romances de gran altura
todo queda en un amago de constancia.
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[TD]En un momento de quimera
se encendió el mechero en pleno
diluyendo de la ley, al noveno,
por el regreso de la primavera.
Me miro de rodillas ante el altar
pidiendo perdón de antemano,
pues será por su odio o por mi mano
que uno de los dos tendrá que matar.
Miré sin retraimiento
a la mujer de otro asceta,
tomando la nueva faceta
de cortejo con flores y aliento.
Ignoraba que tenía
quien cantara a su oído.
Por eso solo pido
olvidar su letanía.
El mejor ungüento será la distancia
para menguar la temperatura.
En estos romances de gran altura
todo queda en un amago de constancia.
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