DIEGO RAMSAY
Poeta adicto al portal
Falta
Se que echas de menos
sentir mi barba por tu cuello
mis manos tibias atándote al cielo
mi hombría escabulléndose por tu pelo
decirte mirando a los ojos cuanto te anhelo
sentir los latidos descansando en mi pecho
jugar a que eres, quien me desata revuelo
por escuchar, bella te amo, en un alegre pestañeo
sin dejar de ser la dulce que impregna mi sosiego
se que de la vida, buscas mi sombra con un sombrero
las palabras justas, que te producen aromas de deseos
extrañando el tiempo que juntáramos los besos
se que te falta el ramo de rosas en tu florero
tanto como quien guía tus pasos por el sendero
la brisa suave con dicha, llenando tus sueños
se que echas mi vida de menos
comprendo, porque yo tengo una falta de tu cuerpo
musitando locuras por estar con tu alma en el firmamento
dejando escapar palabras, en una admiración a tu celo
juntando el polvo ido de nuestros recuerdos
haciendo muecas locas, con la mirada muy lejos
comprendo que tu así tanto me echas de menos
por ser el viento, que acaricia en cantos a tu pelo
de juntar el tiempo, donde se abrazaban entre sabanas los cuerpos
corriendo, con los pensamientos al deseado encuentro
sufriendo, con la realidad por que estas muy lejos
navegando en el horizonte donde es azul el cielo
preguntándome el porque no vivo sin tus besos
bebiendo vino, con el sabor de tus caricias en el paraíso nuevo
dejando mi pecho abierto, para tu amor tan tierno
entiendo tanto porque, tu hembra me echas de menos
soy quien falta, el que dicta los latidos a lo bueno
el color de tu dicha, el que tanto alegra tus momentos
comprendo y acierto sin dejar dudas de los hechos
solo por saber que eres tu el amor de mi lecho
un puñado de alegrías que respiro en tu cuello
mi tranquilidad aun estando solo con el silenció
cóncavo y convexo de mis repetidos sueños
mi buen amor, que maduro a tiempo.
Diego Ramsay.
Se que echas de menos
sentir mi barba por tu cuello
mis manos tibias atándote al cielo
mi hombría escabulléndose por tu pelo
decirte mirando a los ojos cuanto te anhelo
sentir los latidos descansando en mi pecho
jugar a que eres, quien me desata revuelo
por escuchar, bella te amo, en un alegre pestañeo
sin dejar de ser la dulce que impregna mi sosiego
se que de la vida, buscas mi sombra con un sombrero
las palabras justas, que te producen aromas de deseos
extrañando el tiempo que juntáramos los besos
se que te falta el ramo de rosas en tu florero
tanto como quien guía tus pasos por el sendero
la brisa suave con dicha, llenando tus sueños
se que echas mi vida de menos
comprendo, porque yo tengo una falta de tu cuerpo
musitando locuras por estar con tu alma en el firmamento
dejando escapar palabras, en una admiración a tu celo
juntando el polvo ido de nuestros recuerdos
haciendo muecas locas, con la mirada muy lejos
comprendo que tu así tanto me echas de menos
por ser el viento, que acaricia en cantos a tu pelo
de juntar el tiempo, donde se abrazaban entre sabanas los cuerpos
corriendo, con los pensamientos al deseado encuentro
sufriendo, con la realidad por que estas muy lejos
navegando en el horizonte donde es azul el cielo
preguntándome el porque no vivo sin tus besos
bebiendo vino, con el sabor de tus caricias en el paraíso nuevo
dejando mi pecho abierto, para tu amor tan tierno
entiendo tanto porque, tu hembra me echas de menos
soy quien falta, el que dicta los latidos a lo bueno
el color de tu dicha, el que tanto alegra tus momentos
comprendo y acierto sin dejar dudas de los hechos
solo por saber que eres tu el amor de mi lecho
un puñado de alegrías que respiro en tu cuello
mi tranquilidad aun estando solo con el silenció
cóncavo y convexo de mis repetidos sueños
mi buen amor, que maduro a tiempo.
Diego Ramsay.